El Museo de La Plata debe devolver restos humanos a una comunidad yagán

La comunidad yagán chilena está más cerca de lograr la restitución de los restos de cinco integrantes de su pueblo, tras haber sido reconocida hoy por la República de Chile como la única con derechos para reclamar ante el Museo de La Plata.
Se trata de la Comunidad Yagán Bahía Mejillones, que con poco más de 50 integrantes vive en la zona fueguina de Chile y reclama desde 2008 los restos de Maish Kenzies y otros cuatro integrantes yaganes, entre ellos un esqueleto que estuvo exhibido en las vitrinas de ese museo platense hasta 2006.
Maish Kenzies llegó prisionero al Museo de La Plata en 1886 junto a otros integrantes de su comunidad, con la que también había compartido cautiverio durante dos años en una misión en Ushuaia.
Tras morir cautivo a los 22 años de tuberculosis, su cuerpo fue descarnado y su esqueleto exhibido en las vitrinas del museo platense hasta el 2006, cuando el colectivo Guias denunció el hecho y logró que fuera retirado de exhibición.
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En 2008 la comunidad Bahía Mejillones reclamó al Museo de La Plata la restitución de los restos de sus antepasados por intermedio del antropólogo Fernando Miguel Pepe, quien inició las consultas diplomáticas entre ambos países a través de la cancillería Argentina.
“Empezamos el pedido realizado por la familia Segarra de la comunidad Yagán Bahía Mejillones, con el apoyo de la Secretaría de Derechos Humanos de la Cancillería argentina, quienes se comunicaron con las autoridades chilenas de inmediato”, dijo a Télam Pepe.
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El antropólogo comentó que “actualmente es la directora del Museo, Silvia Ametrano, quien está cerrando el proceso de restitución, en contacto directo con autoridades chilenas y el director del museo de Bahía Mejillones, quien tiene estrecho lazo con la comunidad”.
“La restitución cuenta con el apoyo de la comunidad Yagán ‘Paiakaiola’ de Tierra del Fuego, lo que nos asegura una pronta resolución de esta esperada reparación histórica a los pueblos más australes del mundo”, completó.
El pedido de restitución cuenta también con el apoyo de la comunidad yagán argentina, que está a punto de ser reconocida por el Estado local.
El antropólogo Ten Kate, autor de “Materiales para servir a la antropología de indios dela República Argentina”, 
escribió que Maish Kenzies “tenía un buen carácter. Tímido, obediente y fiel (…) poco sociable, salvaje, se habituó poco a poco al entorno y en los últimos tiempos se convirtió en un auxiliar útil para el museo”.
“No mostraba repugnancia por trabajar con esqueletos humanos. Igualmente el miedo se traducía rápida y expresivamente en su rostro. Hablaba fácilmente el español, algo de inglés y pronunciaba bien el francés”, detalló Kate. Esta será la segunda restitución de carácter internacional que concretará el Museo de La Plata, ya que la primera fue la devolución a Paraguay de los restos de una una niña de la etnia Aché capturada en 1896 tras la matanza de su familia y convertida en un “objeto”.