El oeste de Estados Unidos sigue luchando contra los incendios

Miles de bomberos continuaban luchando este lunes contra gigantescos incendios en el oeste de Estados Unidos, alentados por la extrema aridez de los bosques, y que han dejado al menos un muerto y obligado a evacuar a miles de personas.
California hace frente desde el 22 de julio al virulento incendio de Soberanes, que ha quemado 16.437 hectáreas en el norte del Big Sur, uno de los parajes más populares y turísticos de la región por sus impresionantes acantilados sobre el Océano Pacífico.
Aunque las autoridades han movilizado a 5.292 trabajadores, sólo el 18% de las llamas ha sido contenido debido al complicado acceso a los focos, de acuerdo con un comunicado de la agencia estatal de incendios CalFire.
El fuego ha destruido por ahora 57 casas y amenaza otras 2.000 construcciones, lo que ha llevado a miles de vecinos a evacuar la zona.
El conductor de una excavadora falleció la semana pasada por las heridas que sufrió mientras participaba en las tareas de extinción en esta zona.
Desde el sábado también está activo el incendio en Goose, en el condado de Fresno (Valle central de California), que ha arrasado 728 hectáreas y sólo está contenido en un 5%.
CalFire prevé que las altas temperaturas dificulten el trabajo de los 1.328 bomberos desplazados a la zona.
La situación está en cambio controlada en el incendio de Sand, que abrasó 16.766 hectáreas y obligó a más de 20.000 vecinos de Santa Clarita -al norte de Los Ángeles- a abandonar sus hogares.
La National Interagency Fire Center (NIFC) ratificó el lunes en su informe mensual que California seguirá teniendo “altas probabilidades (de sufrir incendios) por la larga sequía” que padece desde hace cinco años.
“Esta situación podría alargarse durante el otoño y el invierno (boreales)” debido a las condiciones climáticas, de acuerdo con el reporte.
La falta de lluvias ha provocado la destrucción de 65 millones de árboles, aumentando el peligro de incendios en todo el estado.
Montana, Oregón y Wyoming también son vulnerables de sufrir catástrofes, según la NIFC.
En Idaho, el incendio de Pioneer -a las puertas de Idaho City- mantiene en vilo a casi 1.200 bomberos desde hace dos semanas, que luchan contra la agresividad de las llamas: el 70% sigue descontrolada, mientras 15.407 hectáreas ya han ardido, según el sitio oficial InciWeb.
Lo mismo ocurre en el denominado fuego de Virginia Mountains Complex, en Nevada, donde el fuerte viento perjudica los trabajos para contener el incendio. 14.605 hectáreas han sido calcinadas. (AFP)