Un periodista pampeano en Miami: “Algo extraño se avecina”

El huracán Matthew que en su arrollador paso ya ha provocado más de 200 muertos y afectó a más de un millón y medio de personas según la ONU, se ha fortalecido a categoría 4 con vientos de 225 kilómetros por hora y ráfagas de más de 265 kilómetros por hora, según el Centro Nacional de Huracanes, en su camino hacia la costa este de la Florida, donde se espera que toque tierra hoy.
Hasta el momento, el reporte de las zonas por las que ha generado devastación, indica que en Haití dejó hasta el momento un saldo de más de 200 muertos, según datos oficiales del Gobierno, aunque la oficina regional de América Latina y Caribe de Médicos del Mundo informó que “ya existen 300.000 personas en necesidad extrema, 340.000 evacuados en albergues, donde la situación realmente es de suma precariedad y el paso del huracán fue destructivo en medios de vida, infraestructura y viviendas”.
Más de 29.000 casas fueron destruidas sólo en el departamento de Sur y más de 20.000 personas fueron desplazadas, según informan las autoridades haitianas.

“Hay buenas y malas noticias”
Eduardo Orbea, un periodista pampeano que vive en Miami, Estados Unidos, relató cómo se viven las horas previas a la llegada del huracán Mathew a la costa atlántica de La Florida, donde se esperan daños cuantiosos y ya hay millones de personas evacuadas. “Los condados al norte de Miami la van a pasar realmente muy mal”, relató el informador.
Desde su oficina como editor de información nacional para la cadena Telemundo, Orbea habló ayer por la noche en Radio Noticias sobre la inminente llegada del huracán a la península de La Florida, algo que se esperaba para las horas de la madrugada.
“Hay malas y buenas noticias”, comentó el periodista a través del programa “El Faro”. “La mala son los 268 muertos que ya se contabilizan en Haití; la buena es que dio un giro en las últimas dos horas y ahora se mueve paralelo a la costa”, relató.
Este cambio de rumbo significaba que el huracán tocaría tierra a la altura del condado de West Palm Beach, al norte de las ciudades de Miami, donde Orbea vive junto a su familia, y de la ciudad de Fort Lauderdale, donde se encuentran las oficinas y los estudios de la cadena NBC, de la cual depende la emisora Telemundo. “La ciudad de Melbourne la va a pasar mal, y en Cabo Cañaveral, que es la base de lanzamiento de cohetes de la NASA, están preparados para sufrir daños cuantiosos”.
La gravedad de la situación es tal que el propio gobernador de Florida, Rick Scott, advirtió a la población en riesgo: “o se van o se mueren”.
“Se esperan daños cuantiosos por todos lados”, reiteró el periodista. “Los vientos ya son de 220 a 225 kilómetros por horas y hay evacuaciones obligatorias, especialmente en los condados al norte de Fort Lauderdale”.
“Miami está empezando a recibir la lluvia, los coletazos de la tormenta tropical”, relató. “Lo que más preocupa son las marejadas, esas olas de varios pies de altura; también la suba de las mareas, las inundaciones y el viento”, detalló. “Y los cortes de energía”, acotó. “En Miami y Fort Lauderdale, habrá cortes de energía que dejarán sin luz a 2 millones y pico de usuarios”.
En paralelo a las medidas anunciadas por el gobierno, la Florida Power (la empresa privada del suministro eléctrico) “estimó esta tarde que la mitad de los 4.800.000 de usuarios que tiene en el condado de Miami-Dade sufrirán cortes de energía en la noche”.
“Esto no es un dato menor, teniendo en cuenta que aquí toda la energía es eléctrica y no se utiliza el gas. Por esa razón, además, tanto nosotros como todos los habitantes estamos preparándonos para sobrellevar tres días acopiando alimentos en latas o todos aquellos que no necesiten ser cocinados, además de agua en botellas”, explicó el periodista.
Mientras aguardaba la llegada del huracán en el Canal Telemundo, en el marco del operativo periodístico, Orbea detalló que “la información es constante”, dado que el centro nacional de huracanes tiene sede en Miami y reporta minuto a minuto.
Pasadas las 15 horas de nuestro país, las 14 en Miami, comenzó a registrarse una persistente lluvia mientras los vientos trepaban a más de 250 kilómetros por hora.Para dar una idea de la fuerza de los vientos, Orbea relató que la lluvia no cae en vertical “sino en horizontal” y que las gotas de lluvia “parecen balines que te pegan en la cara”.
Según Orbea, “Miami está dando pruebas de que algo extraño se avecina desde hace horas, y eso es perceptible hasta por el olor que se siente”.

Afectados.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en colaboración con el Gobierno de Haití, estimó que el paso del huracán Matthew por ese país afectó a un millón y medio de personas y dejó a 350.000 más pendientes de recibir ayuda de emergencia.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señaló que en Cuba, 900.000 personas fueron evacuadas y se desplegaron 30 equipos médicos de emergencia nacional, mientras que en Jamaica, 112 refugios fueron abiertos con 1.378 ocupantes, indicaron desde esa organización.
En la República Dominicana, más de 14.600 personas fueron evacuadas y las provincias que limitan con Haití fueron puestas en alerta, a su vez que, en Colombia, donde se vieron afectadas 73.000 personas, la evaluación de daños y el análisis de necesidades continúan, según la OPS.
A su vez, todos los vuelos comerciales de transporte de pasajeros con destino a las zonas damnificadas por el huracán se encuentran cancelados.


Estado de emergencia.
En los Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama declaró el estado de emergencia en Florida, las autoridades le indicaron a más de dos millones de personas a dejar sus hogares de la costa de Florida, Georgia y Carolina del Sur, mientras la tormenta se acercaba.
Esta decisión se convirtió en la orden de evacuación más grande en los Estados Unidos desde que el huracán Sandy arrasó la costa este en 2012.
Rick Scott, gobernador de Florida, afirmó que todo el estado debe prepararse para un “golpe directo” del huracán Matthew, e instó a su millón y medio de habitantes a que se preparen para evacuar y llegar a los refugios en las próximas 24 horas.
Matthew había perdido algo de fuerza tras su paso por Haití, pero recuperó su fuerza arrolladora y alcanzó vientos máximos de 220 kilómetros por hora mientras se aproximaba a la costa sureste de Florida, según informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de los Estados Unidos. (Télam)