El sueño de la cineasta

La cineasta argentina Milagros Mumenthaler busca ganar en el Festival de Cine de Locarno, Suiza, su segundo Leopardo de Oro -que ya obtuvo en 2011 con “Abrir puertas y ventanas”- con su nuevo y fascinante filme, “La idea de un lago”, en el que apela a percepciones y recuerdos para abordar el drama de una fotógrafa atravesada por la ausencia de su padre, secuestrado y desaparecido durante la última dictadura militar.
Inspirada en las sensaciones e imágenes que le provocó la lectura de “Pozo de aire”, un libro de fotos y poemas de Guadalupe Gaona, Mumenthaler decidió narrar la historia de la fotógrafa y su familia, organizando el relato como un vaivén permanente entre presente y pasado, donde la magia propia de la imaginación de la protagonista en su niñez se mezcla con la tristeza que la invade en su adultez, embarazada y a punto de dar a luz.

Entrevista.
Con Carla Crespo, Rosario Bléfari y la niña Malena Moirón como protagonistas, Mumenthaler exhibe aquí un estilo narrativo y estético muy diferente a su ópera prima, ya que se aleja del relato cronológico y la dramaturgia clásica, para abrir puertas y ventanas a un cine más atmosférico, poético y misterioso, mágico, casi surreal, en el que los tiempos y las vivencias de la protagonista se entremezclan de manera inesperada.
“Quise entrar en el mundo de recuerdos de Inés (Crespo/Moirón). Había algo del universo de las sensaciones, las emociones y los miedos que me interesaba. Los poemas de Gaona me disparaban un cierto imaginario que no tiene que ver con lo cotidiano realista, porque habla de eso desde un lugar más imaginario, vinculado a sus deseos y a su necesidad de reencontrarse con la presencia de su padre”, afirmó la cineasta, que le dio un lugar preponderante a los climas, las texturas y las sensaciones.
Antes de volcarse a esta ficción, Mumenthaler entrevistó a la propia Gaona, a otros afectados por la desaparición forzada de sus parientes y a miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense, para documentarse, tratar de entender y respetar lo que pasa en la mente de una persona golpeada por semejante ausencia, “debido a que ciertos miedos persisten durante muchísimo tiempo y pueden causar que otras cosas remitan a vivencias penosas”.
En una entrevista con Télam, la cineasta explicó que “hay algo tan fuerte en esas historias de ausencias, que hace que tengan un peso mucho más fuerte en el inconsciente de la protagonista y que puedan irrumpir de la nada en su presente a partir de una percepción. Cuando uno empieza a recordar existen capas que se superponen y así los momentos no se presentan tal cual como uno los vivió, sino de maneras sorpresivas”.