El video del asesinato del afroamericano en Charlotte

Un video difundido por la esposa del afroamericano asesinado esta semana en Charlotte, Estados Unidos, muestra los momentos previos y posteriores al tiroteo mortal.
La investigación por la muerte Keith Scott a manos de la policía avanza lentamente en la convulsionada Charlotte, Carolina del Norte, donde anoche se vivió la tercera noche de manifestaciones raciales, pese a que rige un toque de queda decretado tras la muerte de un manifestante.
El jefe de la Policía de Charlotte-Mecknburg, Kerr Putney, informó hoy que un hombre fue detenido en relación a la muerte del joven Justin Carr, quien falleció ayer tras haber recibido un disparo en la cabeza durante la manifestación. 
En una conferencia de prensa, Putney precisó que el hombre fue detenido luego de que se analizaran algunos videos de seguridad que lo mostraban disparando, aunque se desconoce si existía algún vínculo entre el sospechosos y víctima.
Mientras que con respecto a la muerte de Scott se mantiene la polémica debido a que la policía rechaza publicar los videos que muestran los detalles de lo sucedido, aunque hoy se conoció una filmación hecha por la viuda con la cámara de su teléfono celular. 
El video, muestra algunos detalles sobre el episodio aunque las imágenes no responden a la cuestión crucial sobre si la víctima tenía un arma en sus manos tal como afirma la policía, o si tenía un libro, como sostiene su familia.
Justin Bamberg, uno de los representantes legales de la familia, aclaró que el video no prueba que el tiroteo policial estuviera justificado o no, sino que ofrece “otro punto de vista”, informó el diario estadounidense New York Times. 
En el video, de poco más de dos minutos de duración, se escucha la voz de un oficial que grita una y otra vez “manos arriba”, y la voz de Rakeyia Scott que suplica: “No le disparen, él no tiene ningún arma”. 
El video, difundido por la cadena NBC News, continua con imágenes movidas en las que los protagonistas de la violenta escena apenas pueden distinguirse aunque si es posible oír los diálogos. 
La mujer le aclara al policía que Scott solo “quiere tomar un medicamento” al tiempo que comienza a suplicarle a su marido que se baje del auto y que no permita que el oficial rompa las ventanillas. 
“¿Le disparaste? ¿Le disparaste? ¿Le disparaste? Mejor que esté muerto”, advierte la mujer en medio de insultos antes de llamar a emergencias. 
La muerte de Scott, de 43 años, baleado por la policía en el estacionamiento de un complejo de departamentos mientras esperaba que su hijo regresara del colegio, provocó el estallido de protestas raciales, algunas violentas.
Esta mañana las calles de Charlotte estaban llenas de soldados y blindados de la Guardia Nacional después de que el gobernador de Carolina del Norte, Pat Mc Crory, decretara ayer el estado de emergencia tras dos noches de fuertes disturbios que dejaron un muerto, varios heridos y decenas de detenidos.
Al estado de emergencia se sumó el toque de queda que decretó la alcaldesa de Charlotte, Jennifer Roberts, a partir de la medianoche y hasta las 6 ante la tercera noche de protestas, una medida que “estará en vigor cada día” hasta que concluyan los disturbios, según un comunicado reproducido por la agencia de noticias EFE.
La alcaldesa decretó el toque de queda luego de informarse que un joven herido de bala durante los disturbios del miércoles a la noche falleció en el hospital.
Además del muerto, los disturbios han dejado numerosos heridos y medio centenar de detenidos.
Las protestas de anoche fueron menos violentas que las de los dos días anteriores, pese a que la policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a algunos de los manifestantes y que dos agentes fueron atendidos después de que los rociaran con un agente químico, de acuerdo con información del cuerpo.
Pasada la medianoche y en vista de que los manifestantes, que protestaban de forma pacífica, no tenían intención alguna de abandonar las calles, la policía optó por no imponer el toque de queda y esperar.
Hacia la 1.30, la mayoría de las personas dieron por terminada la protesta y se dispersaron.
Las protestas surgieron luego de que la policía acusara a Scott de ir armado -en un estado en el que llevar una pistola es legal si se tiene permiso- y de suponer una “amenaza de muerte inminente” para los agentes, un relato que familiares y testigos rechazaron.
Los familiares de Scott, precisamente, tuvieron ayer acceso a los videos del suceso grabados por policías y pidieron que las imágenes se hagan públicas “inmediatamente”.
El jefe de la Policía de Charlotte dijo al diario The Charlotte Observer que, según lo que él pudo ver en las imágenes del video, la actuación del agente Brentley Vinson, autor de los disparos, estuvo justificada, y su postura fue compartida por la alcaldesa Roberts.
El abogado de la familia afirmó por su parte que de acuerdo con lo que pudieron observar en las imágenes, Scott no muestra signos de agresividad y no se aprecia si empuña un arma, como aseguraron los uniformados en su reporte, o un libro, como afirma su familia.
El representante legal de la familia indicó que en las imágenes, tomadas por las cámaras de los agentes, es “imposible distinguir” lo que Scott sostiene en sus manos, si es que portaba algo, pero cuando fue abatido tenía las manos en sus costados y “caminaba lentamente hacia atrás”.
Ante la diversidad de opiniones, la familia pidió a la Oficina Estatal de Investigación de Carolina del Norte (SBI) que investigue lo sucedido, y esta agencia informó que comenzó sus pesquisas y determinará si el agente que disparó es imputado o no. (Télam)

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