Empleados de Jamad avalaron su versión

Tres empleados de la panadería El Abuelo Julio avalaron la versión de su propietario, José María Jamad, de que el bromato que se halló en productos panificados estaba mezclado entre la sal en un tarro de jalea. Dos de ellos no habían dicho una palabra de ese detalle -clave en la investigación- cuando declararon hace tres años durante la etapa de instrucción.
Jamad, ayer, durante la primera jornada del juicio oral y público que se le sigue por envenenamiento culposo, agravado porque hubo 57 personas que resultaron enfermas, entregó dos hipótesis de por qué el bromuro -cuyo uso fue prohibido como aditivo en panes y facturas en 1995 por su carácter cancerígeno- apareció en algunos productos vendidos en ese local y en otros dos de su propiedad (la pizzería La Posta y la panadería Crocante). Una, que la distribuidora Lomas Pampa pudo colocarlo en el tarro de jalea, y otra que lo puso “alguien con malas intenciones”.