En el Día del Padre, nuevos roles marcaron tendencia

Como todos los terceros domingos de Junio ayer se conmemoró el Día del Padre.

En Argentina el primer festejo del Día del Padre se realizó un 24 de agosto de 1958, en honor a José de San Martín, considerado el Padre de la Patria. En honor al Libertador de América se había elegido la fecha del nacimiento de Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, 24 de agosto de 1816, para homenajear a todos los padres.

Pero en la década del ’60, la fecha se modificó y se comenzó a realizar el tercer domingo de junio, tal como se celebra en Estados Unidos y varios países más, donde en 1909 una mujer llamada Sonora Smart Dodd, homenajeó a su padre, Willian Dodd, quién era veterano de la guerra civil.

Un video de Telam muestra como ha ido mutando el rol del  padre en nuestra sociedad.

Sin embargo, en pleno siglo veintiuno, la conformación de una familia admite muchas más variantes que el clásico “mamá y papá”.

¿Cómo debería ser entonces el día del padre para las familias que no responden a esa configuración tradicional?

Silvina Maddaleno tiene 42 años, está casada con Andrea y desde hace ocho años, gracias a técnicas de fertilización asistida, son madres de trillizos.

El colegio al que asisten sus hijos es público y, dice, desde hace algunos años cambió el festejo del Día del Padre por el Día de la Familia con el objetivo de impulsar una concepción más inclusiva, considerando la proliferación en las aulas de alumnos con otras constituciones filiales.

“Es un error pensar que hoy hay nuevas familias. La diferencia es que existe un contexto de visibilidad porque ahora estamos protegidas por el Estado a través del derecho. Son nuevas familias en su posibilidad de ser visibles”, remarcó Maddaleno.

“No estoy en contra de que existan estas fechas, son lindas para agasajar a personas queridas, pero creo que también están buenas para reflexionar los roles de lo masculino y lo femenino dentro de una familia, para repensar el mandato”, remarcó.

“Si ves las publicidades del Día del Padre, los productos que se ofrecen para comprar, el mandato del género masculino está relacionado al hombre como proveedor, fuerte, y no se contempla que no todos los papás tienen ese rol dentro de la familia”, reflexionó.

Es que cada vez que junio aparece en el calendario, vidrieras, publicidades callejeras, gráficas, despliegan su catálogo de ofertas “ideales para papá”. En 2015, según datos de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), los productos que más se vendieron para agasajar a los padres en su día fueron indumentaria, artículos deportivos, electrónicos y vinos.

“Hoy -agregó- hay tantas masculinidades como hombres en el mundo. Lo que se rompió es el estereotipo; ya los roles no están más asociados al género y este tipo de celebración sirven para ver más claramente cuál es el mandato y el estereotipo que nos bajan”.

“Estas celebraciones tienden a reproducir un modelo que no incluye todas las configuraciones actuales que puede abarcar la noción de familia contemporánea”, indicó a Télam Juan Tesone, médico psiquiatra, titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina y de la Sociedad Psicoanalítica de París, “y, en ese marco, lo que más cuesta admitir es que las configuraciones familiares son una construcción cultural y no una mera construcción basada en lazos sanguíneos”.

Pensar en fechas como el día del padre o de la madre es, para Osvaldo Delgado, titular de la cátedra Psicoanálisis Freud I de la facultad de psicología de la UBA, “es abonar a un reduccionismo muy grande”.

“El paradigma debería mutar a uno nuevo y unificador, orientado en la concepción de familia. Seguir hablando del día del padre y de la madre en la actualidad es abonar a una versión de mercado que no se condice con lo que sucede en la realidad”, resaltó Delgado.

Julio Pasquarelli es padre de Octavio, un niño que ahora tiene diez años y está en quinto grado: “Soy padre soltero, adopté a Oki cuando era un bebé y en el jardín al principio daban por sentado que si había un padre tenía que haber una mamá. A veces la sociedad tiende a dar forma a lo que considera que no lo tiene y la paternidad siempre se busca dentro de un contexto familiar de a dos”.

Según datos del último censo realizado en octubre de 2010, casi 25 mil hogares están formados por parejas del mismo sexo. Ese mismo año se aprobó la ley de Matrimonio Igualitario de modo que se estima que esa cifra debe haber crecido en los últimos seis años.

Además, una investigación realizada por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) en 2013 que exploraba las nuevas estructuras familiares en la Ciudad de Buenos Aires reveló que los hogares monoparentales se habían incrementado hasta alcanzar un 10.2 por ciento del total.

“No hay que enojarse, hay que educar. A veces los espacios privados e individuales funcionan como lugares de militancia”, apuntó Pasquarelli, “En el colegio yo explicaba que la familia no necesariamente tiene que tener una forma preestablecida, que tener un hijo no necesariamente implica ser padre, que la paternidad es una función que se elige ejerciéndola todos los días y que no tiene que ver con la biología”.

Al respecto, Juan Tesone advierte que que “lo importante es la función simbólica: No es relevante la relación biológica sino quién cumple la función parental independientemente de que existan o no lazos sanguíneos. En el caso de familias mono u homoparentales queda por definir las funciones. No pienso que uno pueda seguir hablando de función paterna o materna en dichos casos, culturalmente demasiadas ligados al sexo, sino que habría que encontrar otra denominación”.

“No creo que se pueda hablar de dos madres o dos padres, o de una madre o de un padre que cumpla las dos funciones, según el sexo anatómico”, concluyó el especialista, “A mi juicio el día debería ser ya no más día del padre o día de la madre separadamente, sino el día de la parentalidad, más allá de cual sea la configuración de la familia”. (Telam)

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