En General Acha sigue siendo “Abelito”

Su padre y sus tíos fueron no sólo los dueños de la empresa, sino que ellos mismos manejaban los colectivos de El Zorzal, que tenía gran actividad. Se habría de fundir en los años ’90 de Carlos Menem.
“Mi papá, a los 80 años todavía está trabajando conmigo en el estudio en General Acha. El mayor legado de mi familia es saber que el trabajo y esfuerzo es el único instrumento para lograr los objetivos. Mi viejo se fundió comercialmente a los 74 años cuando tuvo todo, y verlo empezar de nuevo con una camioneta todos los días de Genera Acha a Santa Rosa, y saber que la gente confiaba nuevamente en él, para mí fue un ejemplo, ya que con honradez todo se puede”.
El diputado provincial Abel Sabarots (47) nació en General Acha, “nuestro lugar en el mundo”, refiere a toda su familia. Hijo de Elda Laborda y Abel Aníbal, es legislador desde el 10 de diciembre pasado. “Sí, papá fue colectivero y tuvo la empresa El Zorzal, junto sus dos hermanos Carlos y Omar y gracias a ella todos pudimos estudiar”.
Aquella empresa cubría casi todos los recorridos de La Pampa, siendo cabecera Santa Rosa y se dirigían a General Acha, Victorica, Telén, Macachín, Guatraché, Anchorena, y también otros que llegaban a Carhué, Villa Maza, Bahía Blanca y Buenos Aires el último tiempo. Fue El Zorzal la primera empresa que iba hasta Casa de Piedra pasando por 25 de Mayo. “Nos fue mal en 1998 y quebró por errores propios y la situación económica en el gobierno de Carlos Menem. Fue quizás el mayor dolor para nuestra familia, no tanto en lo económico sino en lo afectivo, porque El Zorzal tenía una trayectoria de 33 años, y porque se quedaron sin trabajo muchas personas y familias.

Curiosidad: un cuñado japonés.
Abel tiene dos hermanas: Sara, psicopedagoga, “mi refugio permanente, casada con Raúl, amigo y farmacéutico; y ellos tienen a mis sobrinos Manuel y Guadalupe. Mis únicos sobrinos en Argentina, porque mi otra hermana Analía está casada con un Hiroshi (japonés) y vive hace 24 años en Japón, (Iwakuni provincia de Yamaguchi), y tiene dos hijos Naoya, ingeniero en Sistemas y Kazu Hiro, licenciado en economía, que no ejerce y que es más argentino que nosotros: juega golf profesionalmente y le encanta venir a La Pampa, siendo obviamente de Boca y radical”, dice como si fuera una virtud eso de ser bostero.
Abel es divorciado pero está “en pareja con Gabriela, mi sostén. Con la mama de mis hijas tuvimos a Juliana (19), estudia medicina, y María Belén (17) que está terminando secundario. Ambas son las luz de mis ojos”, dice por si hiciera falta.

Los estudios, el barrio.
Hizo la primaria en la Escuela 11 Lucio V. Mansilla, “la primera de La Pampa, donde la mayoría de los que concurríamos éramos del Barrio Oeste, un barrio humilde del que tengo los mejores recuerdos… todavía me cruzo con personas que, por haber jugado al fútbol en los potreros del barrio, con la mano levantada para el saludo y el ‘Abelito’ me gratifican y me hace sentir que no me fui. La secundaria fue en el Normal de General Acha: desde que egresamos en 1986 todos los años nos encontramos, y ya van a ser 25 años. Después me recibí de abogado en Córdoba, en 1992”.
Apenas recibido trabajó en el Registro de la Propiedad Inmueble en Córdoba solo 4 meses, “y me vine a ayudar a mi viejo y tío con El Zorzal, que con mucho dolor iba a desaparecer. Tuve un estudio jurídico con dos amigos y socios (Tueros y Marenzi), y en la actualidad ejerzo la profesión en forma independiente con mi amiga y socia Silvana Rodríguez Musso y con Belén Ferrari, quienes hoy me cubren y me bancan en todo”.

El deporte.
Abel jugó al fútbol con “Cachín” Linaza, “una persona extraordinaria. Lo hice en la Unión Deportiva Campos, pero más en los campeonatos de papi fútbol del club. Ya abogado jugué y no jugué, porque me expulsaban seguido en La Barranca, donde me acercaron Nico De Niro y Tito Rodríguez Kessy… Pero los kilos le ganaron la disciplina de entrenamiento”, se ríe.
Participó del Centro de Estudiantes Pampeanos en Córdoba. “Concurría con frecuencia mientras estudiaba al Comité Radical de Córdoba, y en época de Angeloz organizaba los viajes para venir a votar a Santa Rosa. Una vez Poli Bonaveri, ex diputado, casi me dejó de lado por portación de apellido: Sabarots era igual a peronistas. Yo había organizado el viaje de los militantes radicales y casi me quedo sin viajar… pero otra diputada Nuchi Ferreti me salvo sobre la hora”, rememora.
Más tarde fue asesor de Claudio Pérez Martínez, entonces diputado nacional, asesor del Concejo Deliberante de Santa Rosa en la gestión de Francisco Torroba, y en el de Acha (2005/2008) con Cristina Maissonave y Roberto Zamora.

La corrupción.
Sabarots se refiere a la corrupción y opina que “claramente denigra a la política, porque pone bajo la lupa a toda la dirigencia política y abre una fisura entre la sociedad y quienes ocupan cargos públicos. No me olvido cuando a Alfonsín lo agredían, en la época de que se ‘vayan todos’ y esas generalizaciones por culpa de unos pocos afectan a todos. Para erradicar esto debemos mejorar el control y transparencia de los patrimonios de todo los funcionarios y que todos tengan acceso para evaluar con cuánto ingresa a la función y con cuánto se va”, agregó.
Fue más vale benévolo con el gobierno de Macri: “Tiene buenas y malas. Fue un error designar los miembros de la Corte Suprema por decreto en época de receso sin respetar el régimen de audiencia públicas; el incremento tarifario sin evaluar y considerar las consecuencias de las economías regionales; tener funcionarios en los dos lados del mostrador y las cuentas en el exterior. La salida del cepo cambiario; el diálogo y la pluralidad en los medios de comunicación oficial; y la reapertura a la búsqueda de consensos con las gestiones provinciales sin distinción, son aspectos positivos”, completó.

Gestiones locales.
El legislador de Acha en cambio fue más duro con Carlos Verna: “Hasta acá es un gobierno de anuncios y propaganda, pero poco y nada de gestión. Además mantener al ministro de Seguridad es riesgoso por lo que significa en términos de violencia institucional, avasallamiento de los regímenes municipales, y de los derechos y garantías constitucionales”.
En cuanto a Leandro Altolaguirre indicó que tiene “la expectativa que realice y lo va a hacer, una gestión similar a la de Torroba. Pero es cierto que recibió una herencia pesada de un irresponsable político como el anterior intendente justicialista, y con un gobierno provincial que no cuenta con demasiados recursos y voluntad política para colaborar”.
En relación con General Acha señaló que “se logró la estabilidad económica y eso permitirá iniciar la etapa del desarrollo estratégico en lo turístico y comercial, ya que debería aprovechar el incesante tráfico que circula por la ruta 152 y los nuevos emprendimientos que se pueden gestar”.
Finalmente Sabarots no descartó nada para el futuro: “Aspiro a hacer la mejor gestión como diputado, en todos los temas y problemáticas, porque me va a permitir un conocimiento real de la provincia, para saber si estoy en condiciones dentro de un lapso de tiempo si puedo ascender un escalón político más”.

Entre peronistas y radicales.
Algún dilema debió tener en lo político, ante el panorama familiar que se le presentaba. “Es que las familias de mis padres se dividían en Laborda mi madre, radical; y Sabarots los integrantes de esta última todos peronistas, abuelo, abuela y tíos. De hecho mi tío Omar Sabarots fue intendente de General Acha y Carlos Sabarots Abdala fue concejal y convencional constituyente del año 1994 y es el actual presidente de la Unidad Básica de General Acha”, confiesa Abel.
Considera que esa situación le sirvió “para entender la política desde el dialogo y el consenso, más que desde la confrontación o antinomia permanente, pero nunca renunciando a los principios y valores”.
Agrega el legislador que en su familia “prevaleció la visión ideológica de mi mamá y ya iniciando la adolescencia, en 1983, encontré en Raúl Alfonsín a un referente y entendiendo a la política desde ese lugar, con todo lo que representa. Es el día de hoy que periódicamente veo los discursos de Alfonsín, en la 9 de Julio; en la Rural, y a Reagan en EE.UU. Alfonsín es mi guía político sin dudarlo”.
Abel Sabatos integró el comité capital de Santa Rosa en la gestión de Poli Bonaveri y es convencional desde hace muchos años. “Participé desde el año 2001 hasta el presente en todas las campañas a cargos electivos y partidarios del partido, en todos los niveles locales, provinciales y nacionales, desde aquellas del 2%, con Leopoldo Moreau, donde con una amigo sólo contamos 33 boletas entre todas las mesas del Colegio del barrio Río Atuel, pasando a fiscalizar elecciones en Abramo hace muy poco por existir un empate, y hasta ganar las intendencias de Francisco Torroba o Leandro Altolaguirre”, resume.