Encontraron y entrevistaron al “Niño ángel”

La tragedia del avión del Chapecoense, donde perdieron la vida 71 personas, que iban a bordo del charter que se estrelló llegando a Colombia, previo a la primera final con Atlético Nacional por la Copa Sudamericana, trajo aparejado una serie de historias dignas de relatar.
Una de las situaciones más particulares fue la del llamado “Niño fantasma” o “Niño ángel”, un adolescente de 15 años, que guió a varios rescatistas hacia el lugar dónde había sobrevivientes, por un sendero alternativo, en el medio de la montaña, y luego no se supo más nada de él.
Los rumores en torno a este “Niño ángel” crecieron y se convirtieron en un mito para varios. Sin embargo, un diario colombiano lo encontró, lo entrevistó y le puso fin al mito.

Hacia el lugar.
El misterio rodeó la escena y las horas y los minutos posteriores a una de las peores tragedias aéreas de los últimos tiempos. Cuando el “Niño ángel” y su padre, Miguel Ramírez, se enteraron por la televisión de la tragedia del avión del Chapecoense, se dirigieron rápidamente al lugar tras haber escuchado un fuerte zumbido seguido de un trueno. Ambos estaban en su rancho, en el que viven, en La Unión, a uno cinco minutos de caminata del cerro El Gordo.
Pero eso no fue todo. Como conocían, de manera detallada, los caminos por donde se produjo el accidente, el joven, identificado como Johan Alexis, y su papá encabezaron una misión posiblemente de las más importantes de su vida. Ambos acompañaron a los bomberos y a los rescatistas por aquellas zonas “más rápidas” de llegar a los cuerpos que yacían desparramados por todo el lugar dibujando un paisaje desolador. Encabezaron la búsqueda por el camino de arriero que siempre transitan cerca de sus cultivos de tomate, frijol y arveja que los saca directo a la carretera.
Ambos colaboraron, por más de tres horas, en la búsqueda de los cuerpos que permanecían con vida.
Alan Rushell fue el primer rescatado con vida con la ayuda del “Niño ángel” quien acompañó a los bomberos por aquellos senderos desconocidos.
“Ya había alunos bomberos y policías cuando llegamos, gritaban que a un lado había uno, que allí estaba el otro. Comenzaron a sacar los heridos pero estaban abriendo camino hacia un sector de densa vegetación y así era muy demorado. Les dijimos que había un camino más fácil y más rápido”, sostuvo.

Nadie supo más nada.
Pero la pregunta más relevante, efectuada por la mayor parte de la opinión pública, radicó en porqué ya más nadie supo del “Niño fantasma”. La respuesta es simple: la Policía los sacó de la escena y le impidió continuar con el rescate de los heridos y de las víctimas. “Subíamos por más heridos cuando cerca de las 2 de la mañana un policía nos sacó mal, nos dijo que nos fuéramos, que quién sabía con que intenciones habíamos ido. Un bombero discutió con él y le dijo que estábamos colaborando. Para evitar más problemas nos volvimos al cambuche donde pasamos la noche”, recordó el “Niño ángel” entrevistado.
Por este motivo, ya nadie supo más de ellos. No obstante, el joven Johan quedó en la memoria y en la retina de servidores públicos y de rescatistas que trabajaron durante una larga noche de pánico y dolor. “Estaba muy cansado, pero no pude dormir sin embargo me dio mucha satisfacción ayudar a salvar vidas y nunca lo hice para buscar objetos materiales”, cerró.