Familia numerosa: más de 90 Semper juntos

“Encuentro Familiar” dice una bandera amarilla con letras rojas. Esa insignia, hecha a mano hace seis años, es el símbolo del reencuentro anual de una familia enorme que desciende de Pierre Semper, un inmigrante vasco francés, viudo, que en 1906 llegó a la Argentina, junto a uno de sus hijos, y cuatro años después, con su nueva familia, se instaló en la localidad de Telén, entonces, la punta de riel de aquel ramal del Ferrocarril Domingo Faustino Sarmiento.
María Teresa Barrales, la mujer que conoció en su nuevo país, fue la madre de sus siete hijos argentinos, seis mujeres y un varón. Ella murió primero y él algunos años después. Los niños, de entre 5 y 17 años, quedaron huérfanos y una tía por parte de la madre se los llevó a Miguel Cané. Ella se encargó de distribuirlos entre parientes, familias amigas e instituciones para que los tomaran a su cargo y los criaran. Aquel destino triste de separación es el que los nietos y bisnietos de Semper están desandando año a año con las reuniones familiares de reencuentro.

La sexta.
La última reunión se realizó el domingo en Santa Rosa. Fue la sexta consecutiva, luego de la primera, realizada en Mar del Plata en el año 2011. Desde entonces, no solo los bisnietos de Pierre Semper conocen a nuevos parientes, sino también la rama de los Semper que desciende de Bautista, el hijo francés del patriarca, quien se había casado en Telén con una mujer que tenía el mismo apellido. Esa rama de la familia se autodenomina “los Semper de Semper”.
Bautista Semper también enviudó y sus hijos, como los de su padre, Pierre, se separaron para ser criados en casas de familia y en un colegio de monjas. “Yo soy nieto de Bautista y bisnieto de Pierri. De mi abuela Semper, no tenemos noticias”, explicó Juan Carlos Semper, quien actualmente reside en General Pico y fue uno de los encargados de preparar el almuerzo familiar que se realizó en el Salón de Suboficiales del Servicio Penitenciario Federal, en Circunvalación y Pueyrredón.
“Algunas primas se encontraron antes. Yo los encontré a todos en 2011. Yo estoy juntando a la parte de Bautista que era la más dispersa. Anoche conocí a cinco primos hermanos que no conocía”, explicó en diálogo con LA ARENA.
Al encuentro llegaron familiares desde Quemú Quemú, General Pico y Miguel Cané, además de los de Santa Rosa, como Ismael, quien hasta no hace muchos años vivió en Alpachiri y ahora está en la capital provincial. Desde fuera de la provincia, llegaron parientes de Capital Federal y Mar del Plata. Los hay también en Misiones, pero no vinieron, al igual que los de Barcelona, España, que este año no estuvieron. Fueron 90 en total.

Desde Australia.
Sí llegó como todos los años, María Luz Almada Semper, quien voló desde Australia para participar de la sexta reunión familiar. “Nací en Buenos Aires y luego me fui a vivir a Bariloche. Por razones de trabajo me fui a Australia y hace 12 años que estoy radicada allá”, explicó. En esta visita, como es habitual, conoció primos nuevos, hermanos de Ismael. “Estamos conociéndonos e intercambiando historias de nuestros padres, que lamentablemente ya no están”, relató.
Mary Hernández, de Quemú Quemú, bisnieta de Pierre Semper, recordó que en 1965, a instancias de dos de los hijos del inmigrante, Nené y Rubens, se había producido una reunión de los siete hermanos Semper-Barrales, en San Antonio de Padua, en la provincia de Buenos Aires. Nunca volvieron a juntarse.
El anticipo de los reencuentros anuales lo organizó ella, cuando cumplió 50 años y realizó una fiesta en la que intentó reunir a todos sus primos en Quemú. Fue entonces cuando su marido, Tatín, le planteó la idea de buscar a todos los descendientes de Pierre y realizar una gran reunión familiar.
“Todos conocemos parientes nuevos en cada reunión”, explicó Ismael. La bandera con la inscripción “Encuentro Familiar” es el vehículo para cada nuevo encuentro. El que se la lleva, se queda con la responsabilidad de organizar el siguiente encuentro.

El largo camino de un inmigrante francés
Pierre Semper nació el 9 de Julio de 1860 en San Juan de Luz (en francés: Saint Jean de Lux), una localidad del sudoeste de Francia, que por aquellos momentos tenía 2.850 habitantes. Hijo de Levino Louis Semper y Francisca Dausquichuky, Pierre fue uno de los tantos europeos que inmigró al continente americano. Lo hizo en 1906, vino a la Argentina, ya viudo, con su hijo Juan Bautista de 21 años, fruto de su segundo matrimonio.
Aquí se radicó inicialmente en la zona de Bahía Blanca. Allí conoció a María Teresa Barrales y se casaron, para él era su tercer matrimonio. Pierre era trabajador rural. Junto a su esposa se fueron a la localidad de Juan de Garay (Nueva Parada) ubicada en el departamento Pichi Mahuida, provincia de Río Negro, al límite con la provincia de La Pampa.
Allí nacieron María Elena (1907), Angela (1908) y María Luisa (1910). En 1910 cruzaron el río Colorado y se trasladaron a Telén, donde consiguieron empleo en un campo para administrar, “La Vasconia”. Pierre era el mayordomo, toda la familia vivía en la casa como personal doméstico. En ese establecimiento rural, nacieron Gloria (1913), Francisco (1914) y Rosa (1917). Adela (1919) la última hija en llegar al mundo, nació en Telén. El matrimonio tuvo otras dos hijas que fallecieron a muy temprana edad: Amelia Enriqueta (1911-1913) y Josefa (1916), quien murió apenas alumbrada.
María Teresa Barrales falleció el 9 de septiembre de 1921 en Buenos Aires, donde había sido trasladada tras un parto complicado. Sus restos están en la fosa común del cementerio de la Chacarita. Tres años después, aproximadamente, Pierre contrajo una enfermedad que le provocó la muerte el 14 de mayo de 1924, a los 63 años. Sus restos descansan en el cementerio de Miguel Cané.
Los hijos de ambos tenían entre 5 y 17 años cuando quedaron huérfanos de madre y padre. Angela, María Elena y Maria Luisa, se fueron a Buenos Aires en distintas circunstancias. Entre las dos primeras decidieron llevarse hacia allá a Gloria y a Francisco. Las más chiquitas quedaron en La Pampa, Rosa y Adela. Esta última se crió en Miguel Cané. Rosa trabajó como empleada doméstica en campos de la zona, vivió un tiempo en Pellegrini (provincia de Buenos Aires) y luego se afincó en Misiones, donde falleció el año pasado. Hasta entonces era la única que quedaba con vida.

De regreso a “La Feliz”
La primera gran juntada de los Semper se realizó en el año 2011 en la ciudad de Mar del Plata. Al año siguiente el reencuentro se realizó Buenos Aires. La primera vez que los descendientes de Pierre se reunieron en La Pampa fue en 2013, cuando los anfitriones fueron los Semper de Quemú Quemú. El cuarto almuerzo familiar ocurrió en Mar del Plata, en 2014 y el año pasado volvieron a verse en una quinta de Paso del Rey, en el conurbano bonaerense. El domingo, la bandera la tomaron por tercera vez los de Mar del Plata. En “La Feliz” se juntarán por séptima vez en noviembre del año próximo.