Entre los pozos y el mal olor

TRAMPAS QUE PERMANECEN MESES EN LAS CALLES SANTARROSEÑAS

Hoy Santa Rosa da pena. De aquella capital de la que sus pobladores se enorgullecían por su limpieza y pulcritud nada ha quedado. Los problemas en las calles se suceden, y las soluciones no aparecen.
La escena es en la esquina de Joaquín Ferro y San Juan, y los vecinos se encuentran con ella cada mañana desde hace más de tres meses. El inmenso cráter que se abrió en la intersección de esas dos arterias ya parece habitual en el paisaje, aunque no faltan los que temen algún grave accidente.
El pozo tiene una dimensión de unos cuatro metros de largo por dos de ancho -y amenaza con extenderse-, y las aguas servidas que se acumulan producen un olor pestilente e irrespirable.
Está ese pozo “histórico”, pero metros más allá -sobre San Juan- está la amenaza latente de que el asfalto cederá también allí. Villa del Busto, como ocurre en otros diversos puntos de la ciudad tiene de esa clase de boquetes en muchas otras arterias; y por allí nomás se pueden ver en Neuquén y La Rioja, también en Río Negro casi Raúl B. Díaz; y además se observa la bomba petrolera trabajando en Neuquén y Raúl B. Díaz.

Soluciones muy lentas.
Las aberturas se repiten en distintos sitios, y todo indica que se reproducirán porque el municipio -con un ritmo demasiado lento- apenas alcanza a solucionar alguno que otro de esos problemas. La “solución” parece ser colocar una especie de corralito con un par de vallas, alguna cinta, y poco más.
Pero en las noches esos agujeros se convierten en verdaderas trampas, porque no pareciera haber disponibilidad como para que algún personal municipal se acerque y coloque una mínima señal lumínica que advierta sobre esa incómoda presencia.

Cuidado con los accidentes.
“Yo lo que tengo miedo es que alguna moto se caiga en ese pozo”, dijo ayer una vecina a este diario. Y enseguida no se puede dejar de recordar el terrible accidente del que fue víctima Sergio García -el muchacho que desde hace meses reclama justicia en la explanada de la Ciudad Judicial-, quien con su moto cayó en una esquina del Barrio Santa María de la Pampa. Sergio permanece postrado en una silla de ruedas.

Trabajar de noche.
Una reciente visita de un periodista de este diario le permitió observar que en la ciudad de Córdoba un pozo parecido -en pleno Barrio Jardín-, fue tapado rápidamente. “Personal municipal trabajó la noche del sábado, y en la mañana del domingo el pozo había desaparecido”, contó.
De esa manera no solamente se avanzó velozmente sobre el problema, sino que se trabajó en un horario tal que no produjo molestias al público.
En Santa Rosa, en esta y otras administraciones, se ha podido ver que cuando por ejemplo se pretende realizar tareas de bacheo y colocación de slurry, en plena mañana se corta el tránsito, con todos los inconvenientes y quejas que eso produce.
¿Es tan difícil pensar en operarios municipales que trabajen a contra turno -aún cuando hubiera que disponer del pago de horas extras-, para evitar mayores molestias a la población? Lo cierto es que en la capital provincial eso no pasa.

Bacheo.
El jueves la municipalidad de Santa Rosa informó que personal de Vialidad y Logística, desarrolló trabajos de bacheo con material asfáltico en caliente en numerosas arterias y en las avenidas de mayor tránsito vehicular, situadas en la zona céntrica.
La información agregó que se trabajó con motoniveladoras y camiones volcadores sobre las calles Niñas de Ayohuma y Amaya, efectuando tareas de perfilado y nivelación con aporte de suelo, para mejorar la transitabilidad de vehículos “rellenar las cárcavas y pozos generados por las recientes lluvias”.