Estrenan la argentina ‘Una hermana’ en el Festival de Cine de Venecia

La película argentina “Una hermana”, de las realizadoras Sofía Brokenshire y Verena Kuri producida por el programa de formación y profesionalización Biennale College Cinema del Festival de Venecia, se está exhibiendo en estos días en la Mostra.
El filme protagonizado por Sofía Palomino y rodado en la localidad bonaerense de Lobos surgió de un programa competitivo del Festival de Venecia dedicado a proyectos de micropresupuestos y para realizadores noveles de todo el mundo que va por su cuarta edición, y se desarrolló entre julio de 2015 y esta 73 edición de Venecia, cuando se proyecta.
Primero las realizadoras presentaron un proyecto de película que quedó seleccionado con otros 12 de distintas partes del mundo, a partir de lo cual en octubre pasado tuvieron un laboratorio de desarrollo de guión y proyectos de 12 días que tuvo lugar en la isla vecina de Servolo, del cual surgió un guión, que quedó finalmente seleccionado con otros tres, que fueron los que terminaron convirtiéndose en las cuatro películas de esta sección oficial de la Mostra y que corresponden a realizadores de India, Italia, Venezuela y Argentina.
Después de esta selección final, Borkenshire y Kuri debieron viajar dos veces más a Venecia para sostener otros nuevos laboratorios de desarrollo, producción, guión, montaje y preproducción con profesionales de distintas partes del mundo y en siete meses debieron entregar un largometraje terminado, que es el que se está viendo en Venecia y que trata sobre la desaparición de una joven y la búsqueda que emprende su hermana para encontrarla.
Télam: ¿Cuáles son las características que tiene este proyecto de la Mostra?
Sofía Brokenshire: es un programa de proyectos muy pequeños, para realizar en poco tiempo, con un presupuesto máximo de 150.000 euros (que ellos llaman microbudget) que apuesta a generar las condiciones de poder producir de manera independiente y hacer una película en un tiempo muy acotado con poco dinero.
Télam: ¿Y qué les significó esto como realizadoras?
Verena Kuri: Fue un proceso muy interesante porque es un regalo muy grande poder hacer un proyecto asociado a un festival como Venecia e implicó también un desafío enorme por el poco tiempo que tuvimos para definir todas las etapas de la realización hasta llegar a la película terminada, de algún modo fue como que estuvimos inmersas en el proceso sin tiempo para tomar distancia y ver dónde estábamos paradas sino que estábamos con la obligación de estar constantemente en el proceso de realización del filme, lo que por un lado es muy agotador pero también muy enriquecedor porque abre la puerta a una creatividad de tipo inmediata y resolutiva que es muy interesante.
T: ¿El proyecto sufrió modificaciones?
SB: Sí, primero íbamos a filmar en Santiago del Estero pero por cuestiones de producción y facilidades que se presentaron decidimos hacerlo en Lobos y ahí el guión se vio modificado por las circunstancias que nos encontramos, por un lado la naturaleza que fue diferente a la ideada y también la aparición de los trenes que pasaron a tomar protagonismo y expresar muchas cosas en la película, también surgió un joven que es del lugar y que fue incorporado como personaje de la película porque era parte de esa naturaleza y de ese espacio.
VK: También aparecieron cosas que no estaban pensadas como una escena de unos chicos jugando en la estación de ferrocarril que surgió de el tiempo que pasamos allí y también en el comienzo de la película en que la protagonista (Sofía Palomino) toma la fotografía de la hermana y sale a preguntar en el pueblo si alguien la ha visto y nosotros comenzamos a seguirla con la cámara y el equipo pero ninguna de las personas que era interrogada sabía que eso se trataba de una película, que estaban en medio de una ficción, no fueron avisadas.
T: La pelicula es sobre una búsqueda.
VK: Sí, y está basada en la realidad argentina con lo que se da con las desapariciones de chicas que después no se encuentran, nosotros pensamos cómo podíamos tratar un tema tan grande desde una visión pequeña, no queríamos ir hacia nada pretencioso sino que buscamos expresarlo de manera sencilla.
SB: Es la idea particular de una hermana que busca a otra, y la película es acompañarla en cada paso que ella toma para poder llegar un poco más cerca a encontrarla o descubrir qué pasó y sobre los obstáculos que va encontrando.
VK: No queríamos un desarrollo clásico sino plantear esta cuestión de la búsqueda.
T: Una búsqueda donde encuentra obstáculos en los lugares que deberían ayudarla a resolver esa desaparición.
SB: Sí, está esa cuestión de que no siempre hay respuestas a lo que uno está buscando cuando empieza a acudir a ciertas instituciones, pero fundamentalmente queríamos ponernos en el lugar del personaje, en qué hace uno frente a esa situación inesperada y ante la cual posiblemente no sepa cómo reaccionar y cómo responder porque es muy difícil, a veces el obstáculo es que no recibe respuestas pero también está el tema de que ella está naufragando en una situación y no sabe cómo avanzar, porque es una situación como si te dieran vuelta el mundo y te dijeran ‘bueno, ahora avanzá’; la película quiso representar eso.
(Télam)