Exportadores de cítricos también analizan “regalar fruta como última medida” frente a la falta de rentabilidad

Los exportadores de naranjas y mandarinas, principalmente de Entre Ríos y Corrientes, reclamaron la atención de las autoridades nacionales y provinciales frente a la problemática comercial y económica que enfrenta la citricultura y expresaron que, las opciones son “dejar de existir o regalar fruta como última medida”.
Así lo indicó Mariano Caprarulo, directivo de la Cámara de Exportadores de Citrus del Noreste Argentino (Cecna), quien expresó que “la crisis que enfrenta la producción de peras y manzanas es un espejo de la crisis del citrus”.
En declaraciones radiales, Caprarulo señaló que “nunca llegó” la ayuda financiera “prometida en febrero” tras las gestiones realizadas en Buenos Aires ante las máximas autoridades del Ministerio de Agroindustria.
“En febrero, nos recibió Ricardo Negri, secretario de Agricultura, y después el ministro Ricardo Buryaile, cuando fuimos con el gobernador, nos prometió préstamos por 100 millones pesos por un año para poder exportar 1.500 millones pesos, que eran muy importante para la región, pero no se hizo nada”, dijo.

“Cuello de botella”.
Caprarulo aseguró que el cultivo del citrus y su comercialización están en “un cuello de botella”.
El dirigente reconoció que “hay montones de programas, anuncios para Pymes, programa de recuperación productiva, fortalecimiento institucional, pero todas esas cosas son a mediano y largo plazo, son iniciativas, pero en concreto para hacer rentable la actividad nadie hace absolutamente nada ni a nivel nacional ni a nivel provincial”.
Asimismo, sostuvo que actualmente, cuando hay protestas por productores del Alto Valle del Río Negro, “nadie nos atiende el teléfono, ni el gobernador ni el ministro, ni el presidente y (el
ministro de Agroindustria, Ricardo) Buryaile nos miente”.
Por ello, el directivo de la Cámara de Cámara de Exportadores de Citrus del Noreste Argentino cuestiono “la falta de políticas efectivas que permitan recuperar la rentabilidad de las economías regionales y financiar a los productores tras seis años de quebranto”. (DyN)