Expropian 8.000 hectáreas para la comunidad Epumer

TIERRAS RANQUELES

La provincia de La Pampa hizo punta la semana pasada en el reconocimiento de los derechos de la comunidad indígena Epumer luego de completar una etapa en el proceso de expropiación de casi 8.000 hectáreas ubicadas al oeste provincial que, luego de un trámite judicial, pasarán a manos de quienes las habitan desde tiempos inmemoriales.
El trámite de expropiación de las tierras de la familia Pereyra estaba en marcha desde el 2012, aunque trabadas porque uno de los cinco herederos no podía ser notificado. Fue hace siete días cuando la abogada de la Fiscalía de Estado, Marina Alvarez, se encargó personalmente de dar con el heredero y notificarlo.
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“La expropiación ya estaba en marcha, pero solo faltaba notificar al quinto heredero para continuar con el proceso de expropiación. La notificación se frustró tres o cuatro veces. Afortunadamente eso se logró y comienza a cerrarse el proceso de expropiación. Por suerte la comunidad, después de tanto años, va a tener la posibilidad de inscribirlo como Propiedad Comunitaria. El valor de las tierras es de dos millones de pesos, de los cuales un millón puso el Estado Nacional (a través del INAI) y el otro lo puso la provincia (de La Pampa). Esa plata fue depositada en su momento (hace algunos años) y resguardado está en una cuenta judicial del Banco Nación”, dijo ayer a este diario el presidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas Raúl Ruidíaz.
“Los territorios son más chicos de lo que eran originariamente, pero la comunidad va tener a su nombre una propiedad colectiva, comunitaria, muy diferente a la propiedad privada que tiene cualquier individuo. Esta propiedad está afuera del comercio, no se puede vender, no se puede embargar, no se puede ofrecer en garantía y con esto se logra que esas tierras sean, por los siglos de los siglos, para esta comunidad”, agregó el funcionario que estuvo presente en el 2º Congreso Internacional de Pueblos Indígenas que se realiza en la UNLPam.
-¿Esto sienta un precedente muy importante a nivel nacional? ¿Se ha dado en otras provincias casos en que el Estado haya expropiado tierras?
-Este caso es paradigmático porque el Estado nacional y el provincial llegaron a un acuerdo para poder expropiar con el aporte de capitales de ambos. Cuando los territorios no son terrenos fiscales es difícil poder ponerlos a nombre de la comunidad.
-¿Es el primer caso de este tipo?
-En la provincia de La Pampa sí, en otras provincias han existido algunos casos pero con otra modalidad. Se han comprado los terrenos luego de un acuerdo con los propietarios. Como expropiación es la primera que se hace en la historia nacional. Muchas veces los titulares dominiales quieren vender porque han comprado, en procesos anteriores tierras, y se han encontrado con la comunidad adentro. En este país se han vendido territorios en los que había hasta municipalidades adentro, no solamente comunidades: municipalidades, escuelas e iglesias. Pero el logro es para la comunidad Epumer. Han pasado gobiernos de distinto signo y no lo habían conseguido. Ellos son beneficiarios de su lucha.
-¿Cuándo podría concluir el trámite y que la comunidad esté formalmente inscripta como propietaria de la tierra?
-Eso ya entra en los trámites procesales. No depende de un tercero sino de los tiempos judiciales. Pero no va a ser en mucho tiempo.

Lonko.
La comunidad Epumer está asentada cerca del kilómetro 307 de la ruta 10, a 35 kilómetros de Santa Isabel, muy cercana a la Colonia Emilio Mitre. En los terrenos que consiguieron expropiarse (solo una parte de los que se reclaman) están asentados 7 puestos rurales en los que viven solo una parte de las 80 familias que conforman la comunidad.
“Ha sido un largo trámite desde el inicio del relevamiento territorial hasta la fecha. La abogada que nos patrocina sobre lo que nos corresponde como asentamiento indígena, nos comunicó que han notificado a la persona. Lo que se buscó fue llegar a unas hectáreas (del total) con el derecho de expropiación para que siente jurisprudencia e ir por los derechos de las otras que están ocupadas por otros miembros de la comunidad”, dijo Carlos Mateo Martínez, Lonko de los Epumer, comunidad que fue reconocida con personería jurídica con el número 121 por una resolución del año 2007.