Falleció Ricardo Galera, histórico jugador de Atlético Santa Rosa

A la edad de 77 años falleció ayer en esta ciudad Ricardo Galera, uno de los más destacados futbolistas de la década del ’60/’70 del fútbol provincial. Llegado de Capital Federal, se vinculó con el fútbol lugareño y resultó uno de los más sobresalientes valores de la Liga Cultural (en diferentes clubes y sus seleccionados), aunque también se destacaría años más tarde en la Liga Pampeana.
Su primer equipo en La Pampa fue el Deportivo Uriburu, con el que se consagraría campeón allá por 1966, dejando en el camino a All Boys en las instancias finales del torneo. En ese equipazo jugaban Misiro Cabral, los hermanos Rechimont (Carlos “Barba” y Aníbal), Páez, El Negro Salas, Quique Monlezún, Hugo Sombra, Cabral, Fernández, Omar Lupardo y Rulli.
En realidad ese año el Canario iba a ganar todos los títulos que disputó: primero se quedó con la Zona Centro culturalista, después obtuvo el interzonal ante los sureños y cerró la temporada con el interligas ante Pico FBC, en un partido histórico.

“Era el mejor”.
Un vecino de Uriburu le destacó algunas líneas por estas horas: “Se fue Ricardo Galera, un grande del fútbol, un crack que para muchos fue el mejor jugador que pisó La Pampa. Tengo el recuerdo de niño de verlo calentando para jugar un partido en la vieja cancha del Deportivo Uriburu… pude sentir el olor a aceite verde y aún hoy está en mi esa sensación. El llevó al Club Deportivo Uriburu, junto a otros grandes jugadores, a ser campeón de La Pampa, pero él era el mejor.
Que en paz descanses querido Ricardo… seguro que llenarás de gambetas el cielo”.

En Atlético Santa Rosa.
Ricardo Galera se instaló luego en la capital provincial y fue un jugador clave para Atlético Santa Rosa, donde lució la casaca alba con otros grandes como Alberto Pereyra, Beto Calvo, El Ruso Marusich, Tono Loyola, El Flaco López, El Loro Rosane y el Pizzero González, entre otros tantos.
Fue en aquellas épocas de grandes clásicos contra All Boys, cuando Ricardo -con la cinta de capitán en un brazo- ingresaba a la cancha (hoy Ramón Turnes) mirando desafiante a la platea auriazul… como diciendo “aquí estoy, y no les tengo miedo”.

Duelos de fútbol y de fibra.
Era jugador de galera y bastón, de cabeza levantada y la pelota apretada contra el piso para dibujar una gambeta, un caño, o la pisada que desairaba al adversario. Parecía imposible sacarle el balón. Pero además no escatimaba ni la pierna ni el físico, y se recuerdan aquellos duelos a pura fibra con Cacho Ledesma -otro bravo número 5 que se ponía la de All Boys-, cuando “se mataban a patadas”.
“Señor… le advierto que en el túnel el señor Ledesma me estuvo molestando…”, le dijo muy serio a un árbitro Ricardo Galera una tarde de cielo grisáceo, apenas pisado el césped de la cancha de Avenida Spinetto. Era una manera de decirle: “El primer cruce con Ledesma no lo tenga en cuenta… es una cuestión entre nosotros dos”.
Así era Ricardo. Exquisito en su juego, pero bravo para bancarse cualquier parada. Fue junto al Gato Villalba uno de los dos mejores centrocampistas que tuvo nuestro fútbol, y es difícil expresar cuál sacaba ventajas en una comparación que, tal vez, ni valga la pena realizar…
El deceso de Ricardo Galera enluta a la numerosa familia que conformaban con su esposa Lucía Norma Carluccio, sus hijos Luis Francisco, Ricardo Gabriel y María Mercedes; y sus nietos y bisnietos. Sus restos serán trasladados hoy a las 9 al cementerio Parque.