Festejaron los 15 años del Desayunador

Más de un centenar de chicos y chicas de Germinal participaron de la celebración de los 15 años de historia del Desayunador del barrio, una fiesta que incluyó música, juegos y chocolatada.
“Hacemos política de participación con solidaridad y amor. Ya dejamos de ser el grupo de la universidad que éramos al comienzo”, dijo Miguel “Miki” Fiol al referirse a los 15 años de existencia que celebró ayer el Desayunador Villa Germinal de Santa Rosa, un lugar donde los chicos y chicas de la zona asistente al merendero, comedor y también a realizar actividades en la semana.
El grupo que trabaja en el desayunador tiene la lógica de la autogestión, evitando la ayuda permanente del Estado y de los partidos políticos, como otras organizaciones. “No queremos que se meta nadie, somos una organización horizontal y así tomamos las decisiones, en las asambleas de los lunes”, agregó.
El proyecto comunitario independiente se creó en 2002 tras la crisis socioeconómica de 2001, para ofrecer un espacio y brindar una taza de leche a la gente del barrio, uno de los más postergados de la capital pampeana. “Comenzamos los sábados con merenderos, el primer día se llenó de gente, había mucho hambre, como se puede ver ahora…”.
“Cuando llegamos al barrio éramos un grupo de estudiantes y otros chicos recibidos de la Universidad, trabajadores, militantes que nos habíamos vinculado con un taller de formación política en 2002, año de crisis, con mucha miseria y pobreza. Y un día, de tanto analizar la realidad y de teorizar, decidimos hacer esta experiencia en Germinal”, recordó Miki.
“Sabíamos que teníamos que intervenir y participar -siguió-, haciéndonos cargo, y devolver de esa forma también el beneficio de asistir a la Universidad pública. Así comenzamos con esta idea, en un garaje que nos prestaron en a calle Italia. Empezamos con un merendero y después sumamos actividades como apoyo escolar en la semana”.
El militante del Desayunador de Villa Germinal, uno de los miembros fundadores, recordó que “fue una gran experiencia y un desafío, no sabíamos cómo podría salir. La gente del barrio nos apoyó, siempre con la autogestión, al principio solamente tuvimos un proyecto de Extensión Universitaria con el que subsistimos los primeros años”.

Los festejos.
Lo cierto es que ayer no fue un sábado más para el Desayunador de Villa Germinal, porque los 15 años de vida se festejaron como debía ser: con muchos chicos, más de 200 dicen algunos, quienes participaron de una gran jornada, acompañados junto a sus padres. “Hay mucha gente que nos ayudó con regalos, mercadería, todo, es impresionante el aporte. Esto se viene armando desde hace semanas”, contó Miki.
Actualmente, asisten cada sábado en promedio unos 60 chicos y chicas de Villa Germinal, donde precisamente ayer, en Italia y Chaplín, se realizaron los festejos por un nuevo aniversario.
Por la mañana, hubo merienda y luego unos choripanes. También se organizó una chocolatada con tortas producidas por las madres con las nuevas maquinas panificadoras. Además hubo peloteros, juegos y finalizó con una muraleada por los derechos de los niños, niñas y adolescentes. También se presentaron las bandas locales Kumbia Kuatika, 560 Crú y Murga Aquelarre. “Nuestro mensaje es que vengan todos”, dijo Miki, entusiasmado.
El militante también resaltó que el Desayunador no tiene la “banca” de ningún estamento del Estado ni de partidos políticos, porque “la idea es estar por fuera de las estructuras partidarias, queremos mantener la horizontalidad a través de las asambleas, es el espacio para decidir qué pasa con la organización. Los partidos van a generar divisiones”.
De esa forma, las madres y padres de la zona, junto a los jóvenes que colaboran, aunque no viven en el barrio, realizan cada sábado el Desayunador “de siempre”, al mediodía sigue con el comedor que funciona desde hace cuatro años y de martes a viernes dan la merienda. Son un grupo de 20 personas los que colaboran allí.

Cada vez más chicos.
Consultado sobre la situación social actual, Miki Fiol afirmó que en el territorio “hay un incremento en la cantidad de chicos de todas las edades, incluso muchos pibes chiquitos que vienen con sus mamás al desayunador. La situación es dramática. Si no estuviéramos nosotros o el comedor municipal, no tendrían ni almuerzo ni cena. Incluso muchos se vana dormir con una leche y un mate cocido en la noche, porque la plata no alcanza”.
“Nosotros tenemos un ‘banco’ de mercadería que compramos o nos aportan y a la gente que está en un momento complicado les armamos una canasta de alimentos, algunos tiene la asignación, pero no alcanza”, advirtió. El entrevistado también planteó la problemática de las adicciones que se presenta en varios casos en la zona.
Además, se mostró satisfecho “porque hacemos lo que nos gusta, y por pura convicción. Hacemos todo desde la autogestión, hacemos política de participación, solidaridad y amor, de ver la injusticia en el otro y poder tratar de ayudar en algo. buscamos un cambio real y social”.
“Es muy gratificante también cuando vienen los chicos de 24 o 25 años y ya vienen al desayunador con sus hijos, porque son padres. Venían cuando eran chicos y ahora traen a sus hijos”, señaló.
También criticó fuertemente al gobierno macrista, al que calificó como “el peor de todos, y ahora en el barrio se nota, porque los pibes ya no tienen oportunidades, no van a la escuela y nadie los viene a buscar, si este ajuste no se frena pronto vamos a terminar igual que en 2001, esperemos que no pero nos estamos organizando para lo peor”.