Francisco pidió una paz estable en el Cáucaso

Tras haber deseado el viernes un “entendimiento pacífico” para la región durante su visita a Georgia, el papa Francisco pidió hoy a su llegada a Azerbaiyán una “paz estable” para el Cáucaso, donde diversos “conflictos sangrientos” han provocado decenas de miles de desplazados.
En estos momentos el Pontífice se encuentra camino a Roma, donde se espera que como en cada uno de sus viajes de regreso al Vaticano luego de una gira papal brinde una conferencia de prensa a los periodistas presentes en el avión.
“Me alegro mucho de visitar Azerbaiyán y les agradezco la cordial recepción en esta ciudad, capital del país, en la orilla del Mar Caspio, ciudad que ha trasformado radicalmente su rostro con construcciones recientes, como en la que se desarrolla este encuentro”, aseveró el Pontífice acompañado por el presidente azero Ilham Aliyev en el centro Heydar Aliyev de Bakú.
En un país de abrumadora mayoría musulmana (96% entre chiitas y sunnitas), el Pontífice destacó la “sociedad que reconoce los beneficios de la multiculturalidad y de la necesaria complementariedad de las culturas” de Azerbaiyán, donde hay solo 570 católicos que representan el 0.01% de la población.
En ese marco, y tras resaltar la “construcción de una armonía entre las diferencias”, Francisco afirmó que “toda pertenencia étnica o ideológica, como todo auténtico camino religioso, debe repudiar actitudes y concepciones que instrumentalizan las propias convicciones, la propia identidad o el nombre de Dios para legitimar intentos de opresión y dominio”.
“El mundo experimenta lamentablemente el drama de muchos conflictos que se alimentan de la intolerancia, fomentada por ideologías violentas y por la negación práctica de los derechos de los más pobres”, denunció Francisco, quien en su paso por Georgia al inicio de la gira de tres días por el Cáucaso que concluye este domingo había asegurado que el mundo está “sediento de paz”.
“Que el Cáucaso se vuelva una puerta a la paz”, pidió.
“Para oponerse eficazmente a estas peligrosas desviaciones, es necesario que crezca la cultura de la paz, la cual se nutre de una incesante disposición al diálogo y de la conciencia de que no existe otra alternativa razonable que la continua y paciente búsqueda de soluciones compartidas, mediante leales y constantes negociaciones”, remarcó Francisco desde el monumental edificio construido por el británico-iraní Zaha Hamid, inaugurado en 2012.
Pero mas allá de resaltar las diferencias dentro del país, el Pontífice pidió, además, por “itinerarios originales que tiendan a alcanzar acuerdos duraderos y a la paz” para “ahorrar a los pueblos sufrimientos y heridas, difíciles de curar” en la región.

“Solución satisfactoria”.
“También respecto a este país, deseo expresar ardientemente mi cercanía a quienes han debido abandonar su tierra y a tantas personas que sufren a causa conflictos sangrientos. Espero que la comunidad internacional sepa ofrecer con constancia su indispensable ayuda”, agregó Francisco.
“Al mismo tiempo, con el fin de hacer posible la apertura de una fase nueva, abierta a una paz estable en la región, invito a todos a hacer todo lo posible para alcanzar una solución satisfactoria”, dijo a las autoridades azeras.
Tras aterrizar este domingo en Baku para una visita de 10 horas con el lema “Todos somos hermanos”, y en un mensaje en favor de la interreligiosidad, Francisco destacó “las cordiales relaciones que la comunidad católica tiene con la musulmana, la ortodoxa y la judía, y espero que se incrementen los signos de amistad y de colaboración”.
“Estas buenas relaciones tienen un alto significado para la pacífica convivencia y para la paz del mundo, y muestran que entre los fieles de distintas confesiones religiosas son posibles las relaciones cordiales, el respeto y la cooperación con vistas al bien común”.
“La adhesión a los genuinos valores religiosos es totalmente incompatible con el tentativo de imponer con la violencia a los otros las propias formas de ver, escudándose en el santo nombre de Dios. Que la fe en Dios sea más bien fuente de inspiración para la mutua compresión, el respeto y la ayuda recíproca, en favor del bien común de la sociedad”.
Antes de hablar frente a las autoridades, el Pontífice tuvo un encuentro bilateral con el mandatario azero y visitó el campo de homenaje a los caídos en la Independencia, donde son también honrados los muertos por el conflicto de Nagorno Kabaraj. (Télam)