Fuertes medidas de seguridad en la previa de la Asamblea General de la ONU

La ciudad de Nueva York mostraba ayer un gran despliegue de seguridad ante la llegada de 193 comitivas de los países miembros de las Naciones Unidas que participan de la apertura del 71° período de sesiones ordinarias de la Asamblea General, con vallas que demarcan la zona vedada al tránsito vehicular, junto a bloques de cemento que llevan inscriptas las siglas de la policía de la ciudad de Nueva York.
La Avenida Primera, donde se encuentra emplazada la sede de Naciones Unidas, de espaldas al East River, entre las calles 42 y 47 amaneció totalmente cortada al tránsito, incluso de bicicletas.
Las calles 42 a la 47 también estaban cerradas al tránsito, entre las avenidas 1 y Lexington, aunque no provocan aún caos vehicular, como seguramente ocurrirá hoy.
Funcionarios y periodistas entraban y salían en forma permanente de este edificio, que ocupa varias manzanas y que hoy desplegará las banderas de todos los países miembros.
Camionetas con los colores azul y blanco de la policía de Nueva York e imponentes camionetas negras de las delegaciones extranjeras y también de los servicios secretos completan el escenario en el que mañana comenzarán a debatir sobre los grandes temas de la agenda global los 193 países que integran las Naciones Unidas.
En tanto, lejos de esta zona, sobre la calle 77 y Madison, el presidente Mauricio Macri, se encontraba ayer en el hotel donde se alojará hasta el miércoles, cuando termine su agenda en esta ciudad.
The Mark, un hotel cinco estrellas ubicado en la zona este del Central Park, muy cerca del Metropolitan Museum, fue el lugar elegido por el primer mandatario argentino para alojarse junto a su esposa, la Primera Dama Juliana Awada.
Macri llegó acompañado por algunos de sus más estrechos colaboradores: el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, el ministro de Economía Alfonso Prat Gay, y la canciller Susana Malcorra.
Lejos de los tradicionales hoteles cinco estrellas en los que suelen alojarse los mandatarios en Nueva York, este hotel de 16 pisos conserva un estilo contemporáneo, poco lujoso, más acorde con un hotel boutique.
Bicicletas y carros con toldos se encuentran en la puerta del hotel a disposición de sus huéspedes, que hoy entraban y salían con sus equipos deportivos para caminar por sus alrededores, algunos de ellos con sus pequeñas mascotas. (Télam)