Gracias a la Fundación Espartanos, Jorge tendrá una chance tras la oscuridad

“El trabajo dignifica. Jorge es el primer jugador de la Unidad 4 de La Pampa en salir en libertad y conseguir un trabajo en blanco. Agradecemos a Lartirigoyen y Cía. por decir sí a las segundas oportunidades. ¡Mucha suerte en esta nueva etapa Jorgito!”.
Jorge tiene 27 años, vive en Santa Rosa y luegEditar fecha y horao de casi una década tras las rejas consiguió la libertad, en marzo de este año. El breve texto publicado en el Facebook de la Fundación Espartanos dio a conocer una noticia que marca un hito en la historia carcelaria de Santa Rosa y del resto del país.
Se trata del primer caso de un interno (fuera de la provincia de Buenos Aires) que luego de sumarse al proyecto de Espartanos, sale de la cárcel y consigue un trabajo en blanco.
“Cuando tuvo la reunión en la empresa y le dijeron que lo tomaban estaba muy emocionado, no lo podía creer, me abrazaba llorando. Hay que pensar que había estado buscando trabajo durante meses, dejaba currículums pero cuando le saltaban los antecedentes ya nadie lo llamaba. Ahora está con todos los trámites preocupacionales y demás requisitos. Comienza en agosto”, contó ayer a este diario Ignacio Rodríguez Berdier, actual secretario del Tribunal Oral Federal (TOF) de Santa Rosa y entrenador de rugby.
Rodríguez Berdier fue el impulsor y es el actual delegado en Santa Rosa del programa de la Fundación Espartanos, el equipo de rugby que en 2009 se conformó por iniciativa voluntaria de un grupo de ex jugadores y funcionarios judiciales en un penal de máxima seguridad de San Martín, provincia de Buenos Aires, y que ayudó a bajar el porcentaje de reincidencia delictiva de quienes salen en libertad.
“Es un trabajo que veníamos haciendo desde hace tiempo. Nosotros hicimos una selección y un seguimiento de quiénes podían tener esa oportunidad y Jorge fue el elegido. Vamos haciendo una tarea muy cuidadosa, va a comenzar una terapia psicológica y sabe que lo miramos muy de cerca”, explicó Rodríguez Berdier a este diario.

Readaptación.
El impacto de semejante cambio todavía conmueve a Jorge. Después de tanto tiempo encerrado hay cuestiones que aún debe afrontar. “Vive tranquilo pero hay cosas que uno, si no las sabe, no se imagina. Escucha un ruido fuerte y se asusta o piensa que le va a pasar algo. Son cuestiones que necesitan tiempo porque es toda una readaptación la que tiene que hacer”, contó el secretario del TOF y actual entrenador (junto a Javier Sequeira) de la Primera de Santa Rosa Rugby, el club que también brinda su apoyo a la causa.
Hace poco más de un año la Unidad 4 vivió un momento histórico cuando Sacrificio XV, el equipo de presos que se formó en esa cárcel, se midió por primera vez contra un equipo de Santa Rosa Rugby en el patio de la Colonia Penal después de dos meses de entrenamiento.
“Jorge fue el primer alumno que tuvimos. Bajó él y nueve más la primera vez que fuimos a la U-4, el 29 de febrero del año pasado. Nuestro lema es ‘Sí a las segundas oportunidades’, y eso es en lo que hacemos hincapié. Lo que nosotros queremos es que Jorge sea el primero de muchos más para poder cambiar entre todos esta realidad”, aseguró Rodríguez Berdier sobre la premisa de Espartanos.
Luego de los casos en la provincia de Buenos Aires, el de Jorge es el primero (entre los presos que se sumaron al proyecto) en el resto del país. Por eso las miradas estarán puestas en él y en lo que haga en su trabajo. Muchos lo mirarán como un ejemplo.
“Tiene una mochila muy pesada en la espalda, lo van a estar mirando los de afuera y los de adentro. Quienes están encarcelados no quieren que los defraude porque si él hace las cosas bien ellos van a tener la chance de seguir su camino. De él depende”.

Un proyecto que funciona
Las estadísticas y los números avalan el proyecto rugbístico. Según datos del Servicio Penitenciario Bonaerense, que pertenece al Ministerio de Justicia, cerca de 500 internos pasaron por Espartanos. Eduardo “Coco” Oderigo, que fue medio scrum del San Isidro Club (SIC), trabaja como abogado penalista y fue el creador del equipo “carcelero”, afirmó que de 100 presos que recuperaron la libertad porque cumplieron su condena, 47 trabajan en blanco y apenas seis reincidieron en un delito. La contracara con la población carcelaria es evidente, ya que según la Universidad de Tres de Febrero, reincide el 67,5 por ciento de quienes quedan en libertad y la mitad lo hace durante el primer año.
“La experiencia laboral ha sido muy exitosa. Si alguien se anima a darles trabajo, no reinciden y cumplen mejor que cualquier otro empleado. El problema es que, salvo por amigos míos que les dan una oportunidad, son todavía pocas las empresas que los emplean al tener antecedentes. Y la cuestión de fondo es que necesitan educarse y aprender un oficio, para no caer en el atajo anterior”, analizó Oderigo en una entrevista con el diario La Nación.