Habilitan recurso contra la prisión domiciliaria de Baraldini

El ex jefe de la Policía pampeana, Luis Enrique Baraldini, acusado por más de 200 delitos de lesa humanidad, sigue esperando que llegue la pulsera electrónica para salir de la cárcel y cumplir con el arresto domiciliario en la casa de su hija en Santa Rosa, a pesar del recurso de casación que concedió el Tribunal Oral en lo Criminal Federal contra el beneficio, por lo que la Cámara Federal de Casación Penal deberá resolver la apelación.
Baraldini, que está detenido en la Colonia Penal Unidad 4 de Santa Rosa, es un ícono del terrorismo de Estado en La Pampa y de la aplicación del plan represivo de la dictadura la última dictadura cívico militar, entre el 24 de marzo de 1976 y 1983. Hasta que resuelva Casación, el beneficio de la domiciliaría sigue vigente.
La presentación fue realizada por las víctimas querellantes, el Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos, el Partido Comunista y la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) ante el TOF, que -como informó LA ARENA en exclusiva- el 22 de septiembre pasado y por orden de Casación, otorgó por mayoría la domiciliaria a Baraldini.
Aquella decisión del TOF generó un fuerte rechazo de las organizaciones de derechos humanos y del gobierno de La Pampa, y fue recurrida por la querella (representada por los abogados Franco Catalani, Miguel Villagra y Maximiliano Corroinca) dentro de los tres días posteriores que establece el Código Procesal Penal.

Prófugo.
Al fundamentar el planteo contra el recurso que benefició a Baraldini, la querella consideró que la resolución del TOF es nula porque no está firme el fallo de Casación, que fue apelado, y rechazó que “para el otorgamiento de la domiciliaria “se haya considerado únicamente su edad”. Tiene 79 años, más de los 70 que prevé el Código para otorgar el arresto domiciliario.
Advirtieron que en cuanto a la condición etaria, hace falta “romper con la idea de que la senilidad constituye, por si misma un estado de enfermedad”.
Los abogados también señalaron que Baraldini “obstaculizó” la investigación al permanecer prófugo durante ocho años en Bolivia hasta que fue detenido en 2011 y por lo que logró evitar el juicio de 2010, donde se investigaron delitos de lesa humanidad cometidos en la última dictadura cívico militar.

Idas y vueltas.
La domiciliaria de Baraldini fue rechazada en primera instancia por el TOF y la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca, aunque el 28 de junio pasado la Cámara Federal de Casación Penal anuló esa decisión y pidió al TOF que analizara la posibilidad de otorgarle el arresto domiciliario a Baraldini.
Antes de que se pronuncie el TOF, el fiscal general Javier De Luca interpuso un recurso extraordinario y el 13 de septiembre los jueces Eduardo Riggi, Juan Gemignani y Carlos Mahiques lo declararon inadmisible y le pidieron al TOF que “dicte un nuevo pronunciamiento con ajuste a las consideraciones efectuadas” en su momento.
Los jueces pampeanos mantuvieron posturas disimiles en cuanto a la ejecutoriedad de la resolución de Casación y en consecuencia del otorgamiento de la prisión domiciliaria. En el TOF, Marcos Aguerrido y José Mario Triputti accedieron al planteo del tribunal superior (Casación) y Pablo Díaz Lacava votó en disidencia.