Hillary Clinton y Donald Trump medirán fuerzas mañana en un muy esperado primer debate televisivo

A menos de un mes y medio de las elecciones presidenciales y luego de una convulsionada semana, los dos principales candidatos a la Casa Blanca, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump se medirán mañana lunes en un primer cara a cara frente a las cámaras, que tendrá como eje central la economía y la seguridad nacional.
A una semana de la seguidilla de bombas caseras que explotaron y fueron encontradas y desactivadas en Nueva York y Nueva Jersey, a sólo horas de que llegaran a Manhattan los principales líderes mundiales para una nueva apertura de la Asamblea General de la ONU, no hay dudas de que el debate estará en gran parte dominado por las amenazas contra el país y las propuestas de cada candidato para enfrentarlas.
Este primer debate presidencial tendrá como escenario la Universidad de Hofstra en Long Island, en el estado de Nueva York, comenzará a las 21 (22 hora argentina) y durará 90 minutos, sin tandas publicitarias ni interrupciones.
El moderador elegido por la Comisión de Debates Presidenciales de Estados Unidos, la institución no partidaria que organiza estos eventos, será el presentador del noticiero nocturno de la cadena televisiva NBC, el periodista afroestadounidense Lester Holt.
La elección del moderador provocó la primera polémica. En una entrevista con la cadena de noticias conservadora Foxs, Trump describió a Holt como “un demócrata” y denunció que “el sistema está
arreglado”.
“Son todos demócratas. Es un sistema muy injusto”, lanzó el magnate inmobiliario devenido en candidato presidencial, pese a la sorpresa y las reservas de aliados y rivales.
Rápidamente la revista Time desmintió al líder opositor y publicó que, según los documentos oficiales del estado de Nueva York, Holt está registrado como votante republicano desde 2003.
El debate de mañana fue programado para coincidir con el 56 aniversario del primer debate presidencial televisivo que se realizó en Estados Unidos y que marcó un hito para las campañas electorales occidentales: el mano a mano entre John F Kennedy Richard Nixon. (Télam)

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