Homicidio de Soria: hallan ADN en uñas

LA JUSTICIA PIQUENSE TUVO UN IMPORTANTE AVANCE EN LA INVESTIGACION

El dato, que fue confirmado por altas fuentes de la Justicia local, es la prueba más contundente con la que se cuenta para dar con el presunto homicida. El hecho ocurrió el 3 de agosto pasado y en un principio se creyó que se había tratado de una muerte accidental.
La investigación judicial por el crimen del zapatero piquense Oscar “Gato” Soria, cometido a principios del mes anterior, tuvo un importante avance en los últimos días. Se confirmó el hallazgo de ADN del presunto agresor, debajo de las uñas de la víctima.
El relevante dato fue confirmado a LA ARENA por altas fuentes tribunalicias en el día de ayer. De esta manera se podría dar con el presunto homicida en la causa que hasta el momento no tiene detenidos.
Según informaron las fuentes consultadas, se confirmó durante los últimos días que debajo de las uñas de Soria había ADN, que serían de la persona que le habría dado muerte en el momento en el que fue atacado en su local comercial del Barrio Rucci de esta ciudad durante la tarde del jueves 3 de agosto pasado.
Se presume que el material genético podría haber quedado debajo de las uñas de la víctima como resultado de un intento por defenderse de la agresión. Esto significa un importante avance en la investigación que lleva adelante la Justicia piquense, que siguió distintas hipótesis a lo largo de estas semanas, pero que hasta el momento no tenía personas detenidas, como tampoco había logrado dar con el arma homicida.

Autopsia.
Soria, de 62 años de edad, fue atacado con un arma blanca durante las primeras horas de la tarde del jueves 3 de agosto pasado, en su local comercial ubicado en la calle 111 entre 10 y 8 de General Pico. Luego salió a la calle en busca de auxilio y cayó desangrado a los pocos metros, en el medio del pavimento. Al lugar llegó de inmediato personal del Servicio de Emergencias Médicas (SEM), pero el fallecimiento de Soria ya se había consumado. También se llevó a cabo un importante despliegue de policías y de funcionarios judiciales, como los fiscales Armando Agüero, Verónica Campo e Ivana Hernández, que observaron la escena.
En principio se manejó la teoría de que se habría tratado de una muerte accidental producto de una supuesta caída del zapatero desde una escalera sobre las estanterías de vidrio. Sin embargo, momentos más tarde, se le practicó la autopsia que culminó durante la primeras horas del viernes 4, tras las cual los investigadores certificaron que no se había tratado de una muerte accidental, si que se estaba ante un hecho de homicidio.
El fiscal general Armando Agüero, al día siguiente del hecho de sangre, aseguró que la autopsia determinó que la víctima no sufrió cortes al azar por un accidente doméstico, sino que presentaba heridas punzo cortantes con arma blanca en diferentes partes del cuerpo.
El examen forense concluyó que las lesiones sufridas en el cuello y el pecho habrían sido fatales, tanto por su ubicación, gravedad y cantidad, las cuales le provocaron una importante pérdida de sangre.

Dato clave.
Durante los primeros días de la investigación trascendió que se habría encontrado el arma homicida en inmediaciones del Vivero Williamson, ubicado en cercanías al barrio Rucci, pero ello fue descartado por los fiscales que llevan adelante el caso.
Tampoco había rastros de quien podría haber sido el homicida, puesto que de los testimonios recogidos en el barrio no permitían avanzar en ese sentido. Sin embargo, esta confirmación sobre la presencia de ADN en el cuerpo de Soria, podría dar un vuelco y un esclarecimiento de la causa.