Hospital: demandarán a la UTE

Juan José Reyes – La obra avanzó hasta un 46 por ciento, y allí quedó. La UTE que estaba a cargo culpó a la política económica por su desfinanciamiento. El nuevo hospital deberá estar terminado y entregado en abril de 2019.
Un día emblemático para el justicialismo como lo es el 17 de octubre, es la fecha indicada para adjudicar a la empresa RIVA S.A. el 53 por ciento que resta construir del Hospital de Alta Complejidad que dejó inconcluso la UTE conformada por las firmas Eleprint-Tecma-Iaco. El monto de terminación de la mitad del nuevo hospital Lucio Molas en Santa Rosa asciende a 636,5 millones de pesos.
Lo importante es que, como decía el decreto de rescisión de contrato de obra, será el Fiscal de Estado José Alejandro Vanini el que inicie acciones legales por daños y perjuicios al Estado provincial, estimados en 167 millones de pesos a valores de 2016.
Cuando el gobierno de Oscar Mario Jorge dio inicio a la mega obra en marzo de 2014, el plazo para terminarla era de 700 días corridos. En 2015 se le otorgó una ampliación de 109 días, por lo que debió ser entregada en Junio del año pasado.
Al asumir el gobierno de Carlos Verna y ante incumplimiento de la contratista se le rescindió contrato, cuando la obra tenía un avance global del 46,57 por ciento. Finalizado el expediente de terminación de la obra, en abril se llamó nuevamente a licitación con un presupuesto oficial de 613.823.278 pesos. La única oferta económica que cumplimentó la documentación técnica requerida fue RIVA, que cotizó por 636.500.000 pesos.
Hubo protestas de la firma Dycasa, propiedad de Angelo Calcaterra, primo del presidente Mauricio Macri, denunciada por triangulaciones y sobreprecios en obras en la Ciudad de Buenos Aires y que ya se había presentado en la licitación original en diciembre de 2013.
El complejo edilicio a terminar tiene una superficie cubierta de 22.495 metros cuadrados en dos plantas, instalaciones de servicio en las terrazas y nueva Subestación Transformadora.

Demanda.
De fuentes confiables pudo saberse que Fiscalía de Estado iniciará acciones legales en contra de la UTE que dejó inconclusa la finalización del nuevo Hospital Lucio Molas. Ya el decreto de rescisión instruía al fiscal Vanini a iniciar demanda judicial y extrajudicial por los daños y perjuicios que la rescisión pudiera haber ocasionado al estado provincial.
Según aquel decreto, la rescisión del complejo se dio porque de la documentación de la obra surgió que las falencias constructivas quedaron reflejadas a lo largo de la obra, y que no pudieron cumplirse los plazos de obra estipulados contractualmente cuando el avance a mes se preveía en 3% promedio, y por el contrario, cuando los planes de trabajo presentados por la UTE estipularon un avance superior al 3%. Esto evidenció falta de capacidad para poder cumplir con lo establecido.
Al momento de rescindir el contrato el nuevo hospital tenía un avance del 46%. La Ley de Obras Públicas prevé que “si la rescisión, es culpa del contratista, y el nuevo contrato en iguales condiciones del original tiene más costo, la UTE es responsable de la rescisión, deberá hacerse cargo de la diferencia entre contrato nuevo y el original (Expte. 4710/13), es decir unos $167 millones más intereses por mora y actualización.
El 5 de julio del año anterior se firmó el Decreto Nº 1704 /16, por el cual se dispuso anular el contrato de la obra “Construcción del Hospital Alta Complejidad” a la UTE, Eleprint, Tecma y IACO Construcciones, por incumplimiento contractual, según Ley de Obras Públicas.

Justificación.
El monto del contrato original ascendía a la suma de $335.437.233 y el plazo de ejecución era 700 días corridos, pero no se llegó a la mitad y en 809 días insumidos quedo en la mitad de camino.
Fiscalía de Estado ya intimó a la UTE, disuelta por desfinanciamiento propio, a resarcir al Estado por los perjuicios al erario y hacienda pública. La UTE dejó en la calle a 300 operarios, aunque cuando le rescindieron contrato apenas tenía 10 obreros de la construcción. La justificación judicial del incumplimiento contractual viene por el lado de la política económica del nuevo gobierno de diciembre de 2015, que produjo un quebranto en la ecuación económica, paralizándose la obra.

En 20 días.
Según el Ministerio a cargo de Julio Bargero, la única oferta económica que cumplimentó la documentación técnica requerida en el sobre N°1 de la licitación, fue la constructora RIVA SA, que cotizó por un monto de $636,5 millones contra un presupuesto oficial de 613.823.278 de pesos (hubo 4 propuestas, pero solo RIVA lo cumplió). El nuevo plazo de ejecución será de 540 días corridos (a entregarse en abril de 2019). Se adjudicará el 17 de octubre y se iniciará a fin de mes.
RIVA es una firma conocida en La Pampa ya que fue la que ejecutó el edificio de la Ciudad Judicial de Santa Rosa y otra obra no provincial lindera al nosocomio que se acaba de entregar y que es el llamado Centro de Medicina Nuclear. La apuesta final es que con la finalización del nuevo edificio se podrá generar un proyecto de salud diferente al actual, ya que se trata de un efector público de alta complejidad con capacidad para 8 quirófanos disponibles, 3 terapias y consultorios con infraestructura para prestaciones de elevada complejidad.