Juicio de La Perla: la Fiscalía pidió prisión perpetua para el pampeano Héctor Vergez

El fiscal del Tribunal Oral Federal Número 1 de Córdoba cerró ayer su alegato en la megacausa que se sigue en esa provincia contra 45 represores, entre ellos el general Luciano Benjamín Menéndez y el pampeano Héctor “El Chacal” Vergez, en el denominado juicio de La Perla. Menéndez fue acusado por torturas en 655 casos y homicidio calificado en 331. Una de las víctimas también es pampeana: Horacio Alvarez, un médico piquense que militó en la organización comunista Poder Obrero.
El fiscal Facundo Trotta cerró su pedido de condenas de la Fiscalía: prisión perpetua para Luciano Benjamín Menéndez, para Ernesto Barreiro (enjuiciado por primera vez) y para otros 33 acusados entre los que se encuentra Vergez de un total de 45, por los crímenes de lesa humanidad cometidos en La Perla, en Campo de la Ribera y en otros centros clandestinos que funcionaron en Córdoba, según la crónica que ayer publicó el diario cordobés La Voz del Interior.
Al cabo de seis meses de alegatos sobre los casos en los que se sumaron 716 víctimas, Trotta afirmó: “Estos crímenes permanecen inconmovibles en la conciencia de los argentinos”. Luego aludió a quienes sostienen que los juicios “tienen que ver con venganza”. Entonces, su oración final fue para responder a la pregunta: “¿Hasta cuándo van a seguir con esto?”.
La acusación contra los represores incluye la desaparición del médico pampeano que al día de hoy permanece desaparecido. Se trata del piquense Horacio José Alvarez, nacido en Rancul. Alvarez vivió su infancia y adolescencia en General Pico. En 1969 se trasladó a Córdoba donde se recibió de médico y comenzó a trabajar en el hospital Rawson de la capital cordobesa. Desarrolló su militancia en el ámbito gremial y político y perteneció a la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO). Fue secuestrado el 13 de abril de 1976 en su domicilio de la ciudad de Córdoba, junto a su esposa, que luego fue liberada. Según varios testimonios, el pampeano fue visto en el centro clandestino de detención “La Perla”.