La cultura del trabajo como prioridad

QUIEN ES QUIEN EN LA LEGISLATURA PROVINCIAL: HOY RICARDO CONSIGLIO

Hijo de chacareros, comerciante y pequeño empresario, Ricardo Consiglio es integrante de una familia muy numerosa que crió a sus hijos en la cultura del trabajo. La misma que trata de inculcarle a sus vástagos.
Nacido y criado en General Manuel Campos es hijo de Conrado, fallecido hace un poco más de un año y de Rosalía, “que goza de buena salud a sus casi 87 años. Viví en el campo hasta los 12 años, y luego comencé a trabajar en una casa de ramos generales, acopio de cereales y remates feria. Soy el mayor de 12 hermanos y si bien había que ayudar económicamente a la casa familiar, nunca nos faltó lo esencial aunque no sobraba nada”.

De cadete a gerente.
Compartió sus días entre “el colegio y el trabajo, hasta hoy nunca dejé de trabajar… comencé siendo cadete y terminé gerenciando esa casa de comercio durante 35 años. Paralelamente, ya a los 18 años. mi padre me dio la emancipación legal para que pudiera operar con el banco y muy lentamente inicié mis aspiraciones empresariales, comenzando con un camión de transporte y también un emprendimiento de servicios de inseminación artificial a vacunos, que hice primero en forma personal y luego incorporando ayudantes para cumplir con las demandas. Estoy hablando del los años 1971 a 1980 aproximadamente”.
Ricardo se casó en 1976 “con quien siempre estuvimos juntos, mi esposa Marta Meder, con la que tuvimos a Rodrigo (39) y Melina (37), que nos dieron tres nietos, Mateo, Santiago y María Paz”.

Los inicios en la política.
Recuerda Ricardo Consiglio cómo se acercó a la política. “En 1982 un amigo de mi padre, Osvaldo Pelayo, me instó a trabajar en política… aún cuando él tenía la edad de mi papá cultivamos una hermosa amistad, y si bien éramos de familia radical debo decir que mi padre no fue un activo militante. No obstante el advenimiento de la nueva democracia me picó fuerte y entendí que era una herramienta para trabajar por la gente”, rememora.
Desde entonces integró el Comité de su pueblo, desde 1983 y a partir del año 1987 presidiéndolo hasta hoy; en 1987 también integró por primer vez el Comité Provincia de la UCR como tesorero por dos períodos “con la presidencia de mi amigo Oscar Caferri, y con él también somos fundadores de la que ahora es la línea Azul. Desde 1989 a 1993 soy delegado al Comité Nacional de la UCR; y en 1983 fui electo presidente del Comité Provincia. El 10 de diciembre de 1999 asumí mi primer mandato como diputado provincial y presidí el bloque, fui reelecto en el 2003 y también presidí la bancada.

Creador del Mercosur.
Consiglio integró en 2000 el Parlamento Patagónico y como delegado viajó a La Plata para la conformación de la primera mesa de la Unión de Parlamentarios del Mercosur, “y hace dos meses me distinguió el Senado de la Provincia de Buenos Aires con una medalla por ser fundador de esta institución”, se enorgullece.
Desde 2004 es Convencional Nacional del radicalismo; “y hoy, luego de ocho años dedicados a mi actividad privada vuelvo a ocupar una banca de diputado y presido mi bloque”.

La actividad comercial.
En el ámbito privado, en 1994 vendió la empresa de transporte y se volcó a la actividad industrial, creando mediante una sociedad una fábrica de alimentos balanceados, Nutrir SRL, y en 2003 también una fabrica de chacinados, Pampino SRL, “que administra mi hijo Rodrigo, con distribución propia por todas las provincias patagónicas. Inculco a mis hijos y nietos el ser personas con dignidad, honrados, que tengan la cultura del esfuerzo y el tesón; a que tienen que tener una vida austera y transparente, valores heredados de mis padres y abuelos”.
Sus dos hijos estudiaron en la Universidad de La Plata, Ciencias Económicas y Psicología, respectivamente. “Mi hija psicóloga se quedó a vivir en esa ciudad y tenemos nuestra nuera Natalia que nos regaló precisamente la ciudad de las diagonales”.

“No me siento parte”.
Tiene una mirada crítica con los gobiernos nacional y provincial, aunque advierte que quiere que “les vaya bien” a ambos, porque “es lo mejor para la sociedad”.
Señala que del gobierno nacional “no me siento parte, y recuerden que voté por otra opción en la Convención de Gualeguaychú. Igual trabajé para que Mauricio Macri sea presidente… de esto no me arrepiento porque la otra opción era Daniel Scioli y hubiera sido más de lo mismo manejado por el kirchnerismo y La Cámpora. Y en ese caso hay que ver lo que pasa en Venezuela”.
Admite que el gobierno nacional “tomó medidas erradas y faltas de sensibilidad social. Creo que quieren hacer las cosas bien para la Argentina, y habrá que darle un poco más de tiempo. Mi deseo es que le vaya bien, pero debiera acercarse a la Unión Cívica Radical para que le aporte sensibilidad social y política. Hasta ahora sólo han tomado hombres de nuestro partido para cubrir algunos pocos cargos y no basta. Lo que está claro es que no se puede gerenciar un país”.
Reconoció algunos aciertos, como “la salida del cepo cambiario, el arreglo con los fondos buitres, la reclamada deuda con los jubilados, la masificación de la ayuda universal por hijo y la inserción de la Argentina en el mundo, pero falta mucho todavía”.