La historia de Soledad Moldovan: la chica que encontró a su padre luego de 30 años

La historia de María Soledad Moldovan no es una más. Todo lo contrario. Reúne las características de una incansable búsqueda de raíces y la identidad de una joven de 31 años que hasta hace pocas horas no sabía quién era su padre biológico.
Soledad, como la llaman en la cotidianeidad, es socióloga (se recibió en la Universidad Nacional de La Plata), docente, instructora de reiki y madre de una niña.
Su mamá y su papá se conocieron en la ciudad de Córdoba. Ambos estudiaban Abogacía.
Su madre murió cuando Soledad tenía un año y desde ese momento no se supo más nada de su papá. Sole siempre supo que su mamá y su papá fueron novios durante poco más de un año.
Pero todo fueron indicios. “Quedé al cuidado de una familia en Santa Rosa: nadie pudo darme datos certeros de mi padre y mis abuelos, los padres de mi madre, murieron cuando yo era muy chica”, relató Soledad a LA ARENA.

El dato fundamental.
La joven encontró este jueves un dato fundamental. “Encontré el nombre de una amiga de mi madre, Graciela, que aparecía en el acta de defunción de mi madre: con este nombre empezamos una búsqueda más profunda, la encontré por Facebook, ella me escribió a mi muro (de Facebook) me dijo que era amiga de mi mamá y me dio el nombre verdadero de mi papá”, amplió.
Soledad aseguró que su padre tiene 59 años, es de Capital Federal y vive en Córdoba. “Ayer (por este jueves) hablé con Graciela y me dio todos los datos: lo encontré registrado en el Colegio de Abogados con sus teléfonos, fijo y celular”, sostuvo.
Soledad lo llamó al fijo pero nadie respondió. “Lo llamé al celular, le dije que era Soledad de Santa Rosa, le pregunté sí en el año 84 u 85 conoció a María Rosa Moldovan, me dijo que si, y le dije que yo era María Soledad, su hija”, recordó. Y añadió: “Él se quedó callado, le conté que lo estaba buscando, le empecé a contar que lo estaba buscando, y me dijo que era mi padre y que iba a venir a Santa Rosa para encontrarse conmigo”.
El padre de Soledad, que prefirió no dar a conocer su nombre, “porque es muy reservado”, prometió venir a la capital pampeana aunque no sabe cuándo. En estos momentos, se comunica con Soledad por WhatsApp a la espera de un reencuentro único para los dos después de más de tres décadas de incertidumbre y esperanza.

Compartir