La historia del merendero que se transformó en comedor

Mónica Barrera es una de las tantas mujeres que ayudan a los menos favorecidos de esta ciudad. La mujer, junto a otras dos madres, abrieron ayer un comedor en el barrio Néstor Kirchner que da de comer a más de 30 chicos durante todos los mediodías. La particularidad es que este comedor funcionaba previamente como un merendero.
La historia de este espacio comenzó hace tres años. Un grupo de padres del barrio decidió crear un merendero para los chicos. “Empezamos con el merendero los domingos, después fuimos cambiando, y pasamos a los sábados”, recordó.
Pero la iniciativa creció. Los vecinos se fueron sumando para colaborar. Algunas mujeres dictaban talleres de porcelana fría, apoyo escolar, entre otras cosas. Debido a que el espacio fue creciendo Antonela, una de las madres, tuvo una idea.
“Antonela me dijo que estaría bueno armar un comedor para atender, sin ninguna bandera política, a los chicos del barrio”, dijo Barrera al agregar que son varios los problemas económicos y sociales en este sector de la capital pampeana.

Merenderos.
Con la unión de los vecinos, el comedor comenzó a funcionar ayer donde concurrieron 30 chicos de diferentes barrios. La idea, según la mujer, es que permanezca abierto tres días a la semana. “Pero el merendero continuará abierto también”, dijo.
El comedor, que funciona en el garaje de la vivienda de Barrera, está ubicado en la esquina de Margarita Monjes y Gaich del barrio Néstor Kirchner de la capital pampeana. Quienes quieran colaborar pueden comunicarse al 15393491 (teléfono de Antonela). Es uno de los tantos comedores y merenderos situados en esta ciudad y que brindan, de manera desinteresada, ayuda a una importante cantidad de chicos.

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