“La mona que debía estar enjaulada es hoy campeona olímpica en casa”

La judoca brasileña Rafaela Silva ganó la medalla dorada en su categoría y rápidamente le dijo a la prensa: “La mona que debía estar enjaulada es hoy campeona olímpica en casa”. De esa manera recordó el sufrimiento por el que tuvo que pasar cuatro años atrás, cuando en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fue eliminada y tuvo que hacer frente a una andanada de insultos, la mayoría de ellos racistas, que recibió por Twitter.
La atleta consiguió el lunes la primera medalla de oro para Brasil, país anfitrión. “La mona que debía estar enjaulada es hoy campeona olímpica en casa”, le dijo con una fuerte emoción a la agencia de noticias Associated Press.
Algo así fue lo que muchos le lanzaron a través de las redes sociales cuando en 2012 fue eliminada.
La trataron de “macaco”, la mandaron a “la jaula”, le dijeron que era “la vergüenza de la familia”.
“Sólo tenía 19 años, participaba en mis primeros Juegos Olímpicos, deseaba cumplir un sueño y fui descalificada en el segundo combate” le contó luego la yudoca a la BBC de Brasil, declaraciones que se reproducen en el sitio web de la cadena británica.
“Pensé en dejar el judo, pero recurrí al apoyo psicológico y regresé a los entrenamientos”, agregó.
Silva nació en Ciudad de Dios, una de las mayores favelas de Río de Janeiro y conocida mundialmente por la pobreza que hay en sus calles y sus casas, y la violencia que arrecia en algunos sectores. Comenzó a hacer judo a los 5 años en un gimnasio de los más pobres de la ciudad. Practicaba con un yudogui prestado.
La revancha, de sus propias carencias materiales y de quienes la insultaron hace cuatro años, le llegó esta semana. Rafaela Silva es la mejor yudoca del mundo en su categoría.