La Ovejería: una villa acunada por el viento calchaquí

Un nuevo establecimiento en La Ovejería, Tafí del Valle, Tucumán, propone una experiencia rural para disfrutar con los cinco sentidos, enmarcada en un paisaje de ensueño, donde la cresta de los cerros y la curvatura de las lomadas sustentan el intenso color del firmamento.
En en ese lado del valle no tan conocido de Tafí, entre pliegues alfombrados de verde, una línea de humo anticipa la calidez de una construcción que pareciera emerger de la montaña y que se integra al entorno con olor a pan recién horneado.
“Es aquí donde la danza del cóndor, el canto de los pájaros, el balar de terneros y ovejas, el multicolor del valle y la humildad de su gente manifiestan el espíritu del lugar”, anuncia la tarjeta de invitación de Villa Rural San Miguel de la Loma, establecimiento con una propuesta singular en la provincia de Tucumán.
Entusiasmada, su propietaria, Marta, recibe con brazos abiertos y generosa sonrisa a las visitas, flanqueada por una escultura alusiva al nombre del emprendimiento. La elección del lugar se acentúa con el poncho que luce en la bienvenida.
“De casualidad vine hace tiempo y hace dos años y medio decidí instalarme aquí. Sólo fue sentarme un minuto y descubrir que este es mi lugar en el mundo”, rememora, al iniciar el recorrido por el predio, entre animales de granja en corrales de pirca.
Confiesa haber tenido en cuenta los consejos de una de sus hijas, licenciada en Turismo, para ofrecer a quienes la visitan una experiencia donde ningún sentido quede relegado.

Sulky, cabalgatas y caminatas.
A las actividades como paseos en sulky, cabalgatas y caminatas, propone días de campo donde los visitantes puedan deleitarse con desayunos y meriendas de campo con productos propios.
Las actividades se completan con asados al estilo tradicional, con estacas, clases de elaboración de pan de campo y espectáculos de folclore y tango.
Con un asesoramiento especial desde Buenos Aires, Marcelo Vallejo, conocido panadero y pastelero con trayectoria en medios y autor de varios libros, fue el “padrino” y el encargado de equipar la cocina del lugar, preparada para el trajín de un equipo profesional que atienda eventos de gran convocatoria, donde nada falta.
También en Tafí del Valle, Carolina Martínez, propietaria de la Posada de Tafí y miembro de la Cámara de Hoteles y Afines Destino Tafí del Valle, la secundó con las gestiones y el conocimiento de proveedores y mano de obra local.