“La pasamos mal”, aseguró la joven perdida en San Luis

“Tuvimos que pasar la noche a la intemperie, hacer fuego, supervivencia, la pasamos mal, hubo dos horas que no pudimos hacer fuego porque se largó a llover”. Sofía Roig (23) la joven caleunfuense que estuvo un día perdida en las sierras de San Luis relató ayer a Radio Noticias la odisea que vivió el domingo con su amiga Micaela Estela Lucero (22) en Potrero de los Funes.
“Es habitual que la gente vaya a las sierras, hay varios lugares que quedan cerca y llegás rápido. Yo prefiero irme al campo que salir a la noche. Donde nosotros fuimos estaba alejado y no todo el mundo lo conoce. Caminamos una hora bordeando el río hacia el Valle de La Paz. Ahora que lo pienso la experiencia fue horrible pero los lugares muy hermosos”, dijo la muchacha.
“Llegamos al Valle de la Paz y decidimos caminar un poco más, río arriba porque mi amiga dijo que había unas ollitas lindas para bañarnos. Yo estaba sin celular y mi amiga lo llevaba pero con poca batería. Cuando nos dimos cuenta estábamos perdidas llamamos al 911”, agregó la joven que estudia hace cinco años en San Luis .
“No podemos entender en qué momento fue que nos desviamos del camino. Habíamos caminado una hora y media y nos dimos cuenta que cada vez estábamos más lejos de la sierra. ‘Vamos a tener que pasar la noche acá’ me dijo mi amiga. Quizás por haber vivido en La Pampa fue que busqué un lugar reparado, debajo de un árbol, y comencé a juntar leña para hacer un fuego. Teníamos que esperar hasta que amanezca. No dormimos porque teníamos miedo, estaba oscuro y no sabíamos qué pasaba”, añadió.

Temporal.
Después de resistir un intenso temporal de viento, lluvia y relámpagos durante dos horas, el cielo se despejó y las jóvenes volvieron a encender el fuego que se había apagado. “Teníamos frío la estábamos pasando muy mal, porque era difícil encontrar leña. Eso nos salvó la vida, con el fuego nos secamos”, expresó.
Una vez que amaneció las chicas caminaron río abajo y encontraron el Valle de La Paz, desde donde habían salido. De la felicidad comenzaron a gritar. “Sabíamos que íbamos a volver porque confiaba en mí y en mi amiga. A las 9 de la mañana llegamos al valle y los bomberos nos escucharon. Les pedimos disculpas porque no le avisamos a nadie que íbamos a estar ahí. No pensamos que iba a tener esta repercusión y que se iba a disparar semejante operativo. Nos dio un poco de vergüenza pero le puede pasar a cualquiera. A los que vayan les recomiendo que lo hagan con alguien que sepa el camino, con abrigo, agua y algo para aislar la humedad, linterna, brújula y celular”.

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