La planta local de Alpargatas retoma este mes su trabajo normal

En las últimas horas se conoció que la firma Alpargatas había decidido cerrar sus plantas de Villa Mercedes (San Luis) y Florencio Varela (Buenos Aires) en el marco de la estrategia empresarial de “fortalecer” a las fábricas de zapatillas más grandes en el país: la santarroseña, la de Tucumán, Catamarca y Bellavista.
Nerio Medina, del Sindicato de Obreros Textiles, confirmó en la mañana de este miércoles el cierre de las dos fábricas, en el caso de la puntana con 34 años de actividad y 120 empleados. Incidió en esa medida el incremento de productos importados que hicieron bajar notablemente las ventas de la producción nacional.
La planta de Villa Mercedes había incorporado hace algunos años, aprovechando la promoción industrial, nuevo equipamiento para “productos terminados”, pero en 2015 ese crecimiento se neutralizó hasta comenzar a dar resultados negativos, según sus propietarios.
“La producción comienza a caer este último año, según explican los dueños por la retracción del mercado”, agregó Medina.

Planta santarroseña
“En La Pampa podemos estar tranquilos porque este lunes entra una parte del plantel que estaba suspendido y el 23 el resto de la dotación, que totaliza 350 operarios. El gerente me dio la palabra de que se trabajará normalmente con un proyecto productivamente interesante para este año con nuevos modelos de zapatillas”, indicó el gremialista.
No obstante, con los cierres de las dos plantas de la firma “hay preocupación porque la empresa es de capitales brasileños, con fábricas en su país y otras partes del mundo que son de mayor tamaño que las locales”, dijo Medina.
En el caso de las argentinas, fabrican mayoritariamente para el mercado interno, que se ha resentido por la pérdida del poder adquisitivo y la oferta de productos extranjeros más baratos.
Media cuestionó al gobierno nacional por hacer hincapié en el costo laboral del país. “Es una necedad total porque detrás de cada puesto de trabajo hay 30 personas que quieren ocuparlo. Esperamos que el gobierno se dé cuenta que quien consume, gasta, y ese es el trabajador. El rico lo tiene todo”, afirmó Medina.