La policía entró a una casa a la fuerza y después pidió “disculpas”

"SE CONFUNDIERON"

La policía ingresó a la casa de un joven a las patadas, con armas y rompiendo las puertas en búsqueda de un sospechoso de un robo, pero a la media hora le pidieron disculpas porque “se confundieron”.
Las denuncias por excesos policiales y apremios ilegales se multiplicaron desde hace casi dos años a partir de la asunción del ministro de Seguridad, Juan Carlos Tierno, un exponente de la política de “mano dura”, y en una bajada de línea que también tiene su correlato en distintas jurisdicciones en las que interviene el gobierno nacional.
Ahora, un joven de apenas 23 años denunció que un grupo de policías locales ingresó a su vivienda en horas de la madrugada, con armas y linternas, en búsqueda de un sospechoso, y una autoridad de la fuerza terminó pidiéndole disculpas porque “se confundieron”.
Daniel Morales se acercó a esta redacción para denunciar el hecho ocurrido ayer a las 5 de la madrugada, cuando dormía en su vivienda del barrio Colonia Escalante de esta capital pampeana, junto a su esposa, su hija de dos años y su madre de 65 años, que padece problemas de hipertensión.
“Todo comenzó cuando estábamos durmiendo en mi casa y se empezaron a escuchar ruidos. A los gritos pedían que abran la puerta, me acerque, abrí y se metieron nomás, me tiraron al piso, fue un escándalo”, contó Morales, de profesión jardinero y pintor.
Y siguió: “Entraron siete personas con armas y linternas, les dije que no había nadie más que mi familia, estaban persiguiendo a alguien por un robo que había ocurrido en la zona; siguieron buscando y no encontraron a nadie, porque no había nadie más que mi familia”.
Las roturas en las puertas, principalmente la del frente de la casa, también dejaron la marca del accionar excesivo de la policía. “Mi señora se encerró en la habitación por miedo pero agarraron y rompieron la puerta para entrar”, relató Morales.

Roturas.
Afirmó que los efectivos se calmaron cuando “el denunciante les dijo que yo no fui, que el sospechoso era un tipo más alto, distinto, entonces les reiteré a los policías que estaban equivocados, pero mientras tanto me rompieron las puertas y dejaron a mi familia en un estado de nerviosismo tremendo”.
“Rompieron todo, la puerta de rejas, la de ingreso a la casa, las que dan a las habitaciones donde estaban mi señora y mi mamá, le dieron unos palazos a los perros. Incluso me querían sacar esposado de la casa, hasta que vino el denunciante a decir que yo no era. A mi mamá la hicieron tirar al suelo”.
Además, Morales explicó que una vez que se dieron cuenta de la equivocación, igualmente, los policías siguieron haciendo guardia en su casa y revisaron hasta los techos. “Estaba toda la Brigada de Investigaciones y hasta de la Seccional Segunda vinieron, andaban en los patrulleros y en motos por todos lados”, agregó.
El joven, siguiendo con su relato, señaló que “a la media hora, alrededor de las 5.30 de la madrugada, mientras arreglaba la reja que ellos rompieron, volvieron cinco policías a pedirme disculpas porque se habían confundido y que el denunciante era un hombre que tenía alucinaciones”.
“Me dijeron que tenía derecho a hacer la denuncia si quería, que habían cometido un error. Uno de los que se presentó era Omar Sabbatini de la Seccional Primera. No entiendo cómo van a venir así a mi casa, a la madrugada, porque estaban buscando a alguien que había robado. Hicieron tirar a mi mamá al piso, a mi señora, la nena lloraba”, explicó finalmente el joven.