La policía le pegó a su hijo, lo denunció y Tierno lo echó

LA VERSION DE IZAGUIRRE

Tras seis meses como subordinado de Tierno, Claudo Izaguirre pegó el portazo. Dice que el ministro Ojuez le puso trabas a su trabajo, que la ministra Garello necesita atención psiquiátrica y que la diputada Fonseca maneja el Ministerio de Seguridad.
-¿Cómo vas a hacerme una denuncia siendo mi subsecretario?
-Hermano, me tocaron a mi hijo ¿Qué querías que hiciera? Me dejaron a mi hijo en mangas de camisa en la calle, en pleno invierno, le robaron toda la ropa y la billetera ¿Quién carajo se creen que son?
Ese fue el comienzo de la última discusión que mantuvo el ministro de Seguridad con Claudio Izaguirre, el subordinado de Tierno que estuvo hasta el lunes pasado al frente de la Subsecretaría de Prevención Adicciones y Lucha Narcotráfico de la Pampa.
El sábado a la madrugada, Izaguirre se levantó con una llamada de su hijo David, que había venido a conocer Santa Rosa de visita. La llamada no era por un motivo agradable: a las 5.20 el hijo del funcionario fue golpeado por efectivos de la Seccional Tercera en la puerta de un boliche céntrico, General Lee. Según consta en la denuncia que radicó, un muchacho le robó la billetera en el interior del local y cuando fue a alertar a los policías que estaban haciendo adicionales, uno de los uniformados le hizo una toma y lo sacó a la calle. Allí -dice el muchacho- lo golpearon y no le brindaron ningún tipo de atención por el hurto.
“Más allá de lo que le pasó a mi hijo, que fue víctima de un grupo de policías que estaban encubriendo a un delincuente, me fui del Ministerio por otros motivos. Lo peor es que no hay registros de la agresión: todas las filmaciones de las cámaras de videovigilancia fueron borradas o sacadas del sistema. En la esquina hay un domo y hay cámaras de los locales comerciales”, dice Claudio Izaguirre en un departamento que le dio el gobierno sobre la calle Padre Buodo, mientras cuatro trabajadores de una empresa de mudanzas cargan muebles en un camión. Cuando culmine la charla, el “especialista antidrogas” que fue traído por Juan Carlos Tierno abandonará la provincia. “El problema está acá enfrente, no te dejan trabajar”, dice Izaguirre y señala la Casa de Gobierno.

Recién llegado.
En el mes de diciembre, cuando llegó a Santa Rosa, Claudio Izaguirre salió a recorrer la ciudad. Caminó por la avenida San Martín y vio a varias familias salir de las heladerías. Eso le llamó la atención y le gustó: la “familia normal”, mamá, papá, los hijos, todos tomando helado. Después de pasar 50 días sin cobrar, durmiendo en un hotel y comiendo en un restauran, se acomodó con Daniela, su mujer, y tres perros en el departamento la calle Padre Buodo. La primera impresión de La Pampa se le fue desdibujando cuando comenzó a notar que adentro del mismo gobierno era un hombre resistido.
-¿Por qué renunció?
-Por varios temas. El detonante ocurrió en la Cámara de Diputados, cuando se discutió el presupuesto. Allí el ministro Tierno dijo que no iba a perseguir a los vendedores minoristas de droga, algo que me pone los pelos de punta: el que vende droga es un homicida, está matando gente. El segundo motivo fue cuando intenté traer cuatro comunidades terapéuticas, que son centros de rehabilitación para personas droga dependientes, algo que el gobernador había anunciado en campaña. Iban a venir profesionales de Buenos Aires a formar a gente acá. Era algo lindo, pero tuvimos la negativa de (Rubén) Ojuez. El tiene aspiraciones de ser gobernador y parece que no quiere traerle buenas cosas al actual para que no vuelva a postularse. En 25 de Mayo se alquiló una casa para que funcione el centro de rehabilitación pero nunca fue habilitado por el Ministerio de Salud.
-¿Hay más motivos?
-Si. En diciembre le presenté a la ministra Garello un programa de prevención de drogas en las Escuelas. La mujer nunca me atendió. Es una mujer que debería acompañarla un médico psiquiatra, no está bien la señora. Es agresiva, altanera y complicada. También le pedí que sacaran de circulación del sistema educativo el libro “Prevención del Consumo Problemático de Drogas”, de Graciela Touzé, un manual que pone en riesgo la vida de los docentes y que además enseña ‘lo bueno que es drogarte en forma recreativa’. Un libro escrito por hijos de mil puta para envenenar pibes. No se puede hablar de prevención en una provincia si no trabajás mancomunadamente con Salud y Educación y con acción social.
-¿Eso fue todo?
-No. Lo que más me sorprendía es que cada vez que yo avanzaba en alguna de estas cuestiones, por algunas razones las cosas se derrumbaban. Finalmente me di cuenta que el problema se llama Sandra Fonseca (diputada del PJ y esposa de Tierno), que es la que en realidad maneja el Ministerio de Seguridad. Yo era el único que no respondía a ella, no le daba ni cinco de pelota. Finalmente terminé yendo por los pueblos, para poder entrar a las escuelas por medio de las intendencias, porque desde el ministerio no podía.
-No lo dejaron prácticamente hacer nada…
-No ¿Cómo puede ser que no haya comunidades terapéuticas en semejante provincia? Llamé a mis amigos de toda la vida para decirles que vinieran, que había mucho para trabajar y ahí me encontré con el primer cachetazo.
-¿Cuál fue el ofrecimiento que le hizo Tierno para venir a la provincia?¿Le cumplió con lo prometido?
-Prometió un sueldo y un lugar donde vivir, lo normal y cumplió. A mi mujer sin embargo, le prometieron un trabajo que nunca llegó.
-¿Piensa que hay una política seria en materia de seguridad en La Pampa?
-Pienso que hay cosas muy buenas, como el control de la venta de alcohol, la primera droga. Un segundo tema interesante es el control de las rutas alternativas por donde pasa la falopa, algo que no sé si se hacía antes de que esté yo. No me dieron pelota cuando quise traer perros adiestrados para la detección de drogas a la ciudad de esa forma no entraría un gramo. Otro tema es que no hay diálogo con los vecinos. Mi renuncia no puede quitarle brillo a lo que están haciendo bien.
-¿Pero usted sufrió en carne propia los abusos policiales contra su hijo?
-Hay gente muy buena en la policía, otros que son chorros de ganado, que andan en la joda, hay de todo. Yo lo que he visto es que hay una parte de la policía que lo apoya y otra que no. Desde ahí se generan los desmanes y el maltrato.
-¿Usted iba en el vehículo del ministerio que volcó en General Acha?
-No. Iban dos empleados del municipio y un hombre que está en inteligencia criminal de apellido Ruiz. Esa noche no estaba en General Acha.
-Es el cuarto funcionario que renuncia en 6 meses. El anterior secretario de prensa del ministerio, Guillermo Martínez, se fue denunciando irregularidades con los viáticos entre otras acusaciones ¿Qué piensa de la denuncia?
-Que el muchacho quiso extorsionar al ministro y le salió mal. Tenía información errónea. Dijo pelotudeces, estuvo 10 días y la extorsión le salió mal.
-¿Cómo era el manejo diario en el Ministerio? ¿Tuvo algún altercado previo con Tierno?
-No, era todo normal. La que es una rompepelotas es la mujer. Es una mina que tiene algún tipo de inconvenientes y que se dedica a manejarle la vida a los demás. Yo vine a desarrollar un trabajo, no a tomar cafecitos en La Recova con la señora.

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