La presidenta de Aerolíneas calificó de “locura” el paro de pilotos

La presidenta de Aerolíneas Argentinas, Isela Constantini, calificó esta mañana de “locura” el paro sorpresivo de dos gremios de pilotos y advirtió que las demandas de incremento salarial de 45 por ciento son números de alguien que no quiere negociar y que quiere ir al conflicto. “Lamento por todos los pasajeros que tenían sus vuelos programados”, dijo la funcionaria, quien apuntó contra los responsables de los gremios Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), Pablo Biró y Alejandro Botana, respectivamente, que llevaban a cabo la medida de fuerza desde anoche.
En declaraciones a radio Mitre, Constantini señaló que “este paro sorpresivo no lo esperábamos”, sostuvo que “es una locura porque está abierto el diálogo” y “es algo ilógico”, y pidió a los pasajeros que tengan vuelos programados para hoy que “no vayan a los aeropuertos” hasta que se levante la huelga.
“Es un paro donde ni siquiera me había sentado a la mesa a discutir paritarias. Estaba en niveles muy primarios de la negociación”, aseguró.

Por pilotos.
La funcionaria advirtió que la medida “es un paro específicamente liderado por Pablo Biró, de APLA, de Aerolíneas, y por Alejandro Botana, de UALA, que son los pilotos de Austral” y sostuvo que “los demás gremios nos adhirieron a esta locura”. En ese marco, indicó que Biró “arrancó primero hablando de un
60 por ciento, después bajó al 50 por ciento, y ahora pide 45 por ciento”, reclamó que calificó de “ilógico” y que son “números de alguien que no quiere negociar y quiere ir al conflicto. Veníamos trabajando muy bien, mejorando nuestra credibilidad. Y este paro sorpresivo no lo esperábamos. Desde que empecé mi gestión vengo hablando del diálogo. En mi primera reunión con los gremios dije que mi forma de trabajar es abierta, honesta, transparente. Y les planté que si quieren crecer, vamos a crecer, y si no quieren, no vamos a crecer”, agregó Constantini.
La titular de Aerolíneas contó también que esta mañana se encontró con empleados que llegaban temprano a trabajar que le contaban que “ayer se les caían las lágrimas porque no adhirieron al paro”.