“La radioafición es un mundo distinto y apasionante”

El piquense Luis Lorenzo Acosta, quien es radioaficionado desde hace 20 años, dijo que las comunicaciones que proponen las actuales redes sociales “no tienen punto de comparación” con la comunicación radial, y sostuvo que aunque la actividad de la radioafición mermó un poco en el país, se mantiene en vigencia. Además refirió que las líneas de alta y baja tensión, las antenas de FM y de telefonía móvil, además de las cajas de televisión, contaminan la comunicación y dificultan la recepción radial.
Pese a la masividad que lograron las redes sociales, que permiten comunicaciones instantáneas en cualquier lugar del mundo a través de un dispositivo móvil, que permite el envío de fotos, documentos, audios y videos, además de hacer videollamadas, para Acosta “en absoluto tienen punto de comparación con la comunicación radial”.
“Aquel que alguna vez se acerque a alguna institución y haga el curso de radioaficionado, va a ver que es un mundo distinto y apasionante, porque a través de la radio uno aprende la historia de cada pueblo conoce de geografía y un poco de idioma”, dijo.

Función social.
El piquense, que se desempeña como fotógrafo en un medio periodístico de esta ciudad, dijo que la radioafición “no ha perdido vigencia”, y en este sentido se refirió a la importancia social que tiene en caso de una catástrofe.
“No hay que olvidarse que un radioaficionado es un reservista de la Nación, porque en caso de catástrofe es uno de los ejes primordiales de las comunicaciones. En caso de terremotos se caen las antenas y todo sistema de comunicación, entonces el radioaficionado es el que está al servicio de la comunidad para cubrir aquellos baches cuando las comunicaciones dejaron de funcionar. Con un simple equipo, una batería de auto y una antena que fabrica uno mismo, ya está comunicado con todo el país, eso es en las bandas de ondas cortas”, señaló.
Acosta lleva más de 20 años en la actividad y obtuvo premios en concursos nacionales e internacionales, en los cuales el objetivo es conseguir conectarse con el mayor número posible de estaciones de radio.
La experiencia que logró en todo este tiempo, le permitió tener la más alta categoría, a la que se accede mediante la acumulación de comunicados y de un examen escrito y oral sobre técnica y reglamentación radial. El radioaficionado que ostenta la máxima categoría, puede hacer uso de todas las bandas y operar en todas las frecuencias, además de estar habilitado para usar una potencia es hasta 1 kilowatt.

Actividad provincial.
El piquense además destacó que en “La Pampa existen muchos radioaficionados de muy buena calidad”, y que la provincia no escapa “a las generales del país”, en cuanto a la merma que tuvo la práctica.
“Hay muchos radioaficionados que se volcaron por el Whatsapp e Internet, y han dejado la práctica de la radio, pero son los menos. La actividad en La Pampa en su momento fue importantísima aunque ha mermado un poco. Otro aspecto a tener en cuenta es que cada vez hay menos tiempo para practicar el hobby, porque cada uno está dedicado a su trabajo y le demanda muchas horas. La radio es sentarse frente al equipo, armarse de paciencia, hacer un llamado a general para ver quién te contesta del otro lado, esa es la verdadera radio que yo y muchos la seguimos practicando”, sostuvo.
El piquense dijo que los costos de la actividad no son altos, puesto que el secreto no reside en tener un equipo caro, sino “en la habilidad de cada uno para comunicarse con otras personas”. En este sentido se requiere de una buena antena, que esté bien ajustada, un poco de paciencia y de buscar los horarios más favorables.
También se refirió a sus preferencias a la hora de comunicarse, y a los inconvenientes que genera la creciente población de antenas.
“Yo elijo comunicarme a la noche y a la madrugada, que son horarios en los que se escuchan muchos japoneses y rusos. A la noche se escucha Estados Unidos y Canadá, y estaciones de Europa. Dentro de una ciudad contaminan las cajas de televisión, las antenas FM y de telefonía, las líneas de alta y baja tensión, que perjudican la recepción. El mejor lugar para hacer transmisiones de radio es la zona de campos porque una mejor recepción”, finalizó.

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