La reforma tributaria contempla fuertes beneficios a empresas

NO PODRAN SER MONOTRIBUTISTAS QUIENES TENGAN UN PATRIMONIO MAYOR A $3 MILLONES

El ministro Nicolás Dujovne, presentó la reforma tributaria, que implica gravar la renta financiera, eliminar el impuesto al cheque y la transferencia de inmuebles, bajar alícuotas a productos electrónicos, entre otras modificaciones.
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentó ayer un amplio proyecto de reforma tributaria, que de aprobarse implicará gravar la renta financiera, eliminar el impuesto al cheque y la transferencia de inmuebles, bajar alícuotas a productos electrónicos y vehículos de gama media e incrementarlas a bebidas alcohólicas y azucaradas.
Según sostuvo, la reforma implicará una reducción en la presión tributaria nacional de 1,5 puntos del PBI en cinco años, mientras consideró que al bajar la evasión y crecer la economía, la reforma le costará al Tesoro nacional sólo el 0,3% del Producto.
El ministro brindó los detalles del plan anunciado el día anterior por el presidente Mauricio Macri al hablar en el Centro Cultural Kirchner ante empresarios, sindicalistas y referentes políticos.
Allí, el jefe de Estado adelantó la pretensión del Gobierno de implementar profundos cambios en diversas áreas como tributaria, previsional, laboral y política.
En una conferencia de prensa en el microcine del Palacio de Hacienda, Dujovne sostuvo: “Tenemos que mejorar los impuestos que cobramos” y propuso así “un sistema que sea más amigable con los contribuyentes, más equitativo y más igualitario”.
“Además de enfocarnos en el gasto, tenemos que hacerlo en los impuestos”, consideró el funcionario, quien evaluó que la Argentina necesita “un camino gradual de cinco años para la reducción de impuestos”.

Ganancias.
Uno de los objetivos de la propuesta es alentar la inversión. En este sentido, las autoridades han tomado en cuenta que actualmente las utilidades reinvertidas por las empresas se gravan a una de las tasas más altas del mundo. En la Argentina la tasa llega al 35%, ocho puntos por encima del promedio de América Latina y trece puntos por encima del promedio de los países más desarrollados.
En el Gobierno consideran que esto perjudica la inversión, dado que el capital es el factor productivo de mayor movilidad. Por esta razón es que se propone reducir en un plazo de cuatro años la alícuota del impuesto a las Ganancias de 35% a 25% para las ganancias que no se distribuyan.
El proyecto también implica un régimen de devolución acelerada de saldos de IVA para inversiones de largo plazo que “subsane la distorsión que actualmente genera el impuesto”.

Empleo.
Otro de los objetivos de la reforma según señalan las autoridades, es reducir el costo de contratación de los trabajadores menos calificados para promover su ingreso al mercado laboral formal. Por eso la iniciativa oficial contempla la implementación gradual, en cinco años, de un Mínimo no Imponible para contribuciones patronales, con el cual los primeros $ 12.000 de remuneración bruta no pagarían estas contribuciones.

Impuestos internos.
“Modificaremos alícuotas de impuestos internos, especialmente en productos electrónicos que bajarán al cero por ciento”, señaló e indicó que habrá un “salto adicional para que los precios sean más parecidos a los de otros países del mundo”.
Al respecto, los celulares, televisores y monitores tienen una alícuota de 17% y, si prospera en el Congreso la iniciativa oficial, sería eliminada.
El funcionario sostuvo que “es vital que sigamos acercándonos a los precios internacionales”.
Anunció que bajarán las alícuotas de automotores y motos de gama media de diez a cero por ciento y subrayó: “Vamos a subir de 10 a 20 por ciento las de aeronaves de gama alta”.
“La reforma es de implementación gradual”, aseguró el ministro, quien también resaltó que “gravará segundas viviendas o compradas con fines de lucro”.

Resta financiera.
En su iniciativa, Dujovne propuso “gravar la mayor parte de las rentas financieras actualmente exentas, con tasas del 15% para las colocaciones en UVA/CER/moneda extranjera y 5% para las colocaciones en pesos, con un mínimo no imponible para preservar a los pequeños ahorristas”.

Inmuebles.
Otra de las propuestas es la eliminación del impuesto a la transferencia de inmuebles e introducción de un gravamen a la ganancia de capital realizada con la venta de inmuebles no destinados a casa-habitación.
“Esta modificación reducirá los costos de acceso a la vivienda y fomentará la formalización de la actividad inmobiliaria”, sostuvo la cartera.

Impuesto al cheque.
Al referirse al denominados “impuesto al cheque”, el Ministerio analizó que “los impuestos en cascada, como los créditos y débitos bancarios (ICDB) son una fuente de distorsiones del sistema impositivo”.
“Ningún otro país del mundo recauda, como Argentina, 6 puntos del PBI, en esta clase de tributos. Proponemos aumentar gradualmente hasta 100% el porcentaje del ICDB que pueda pagarse a cuenta de ganancias”, apuntó.

Bebidas.
Según el proyecto, la alícuota del impuesto interno a los vinos y sidras subirá de 0 a 10%; el de cervezas de 8 al 17% y el de champañas de 0 a 17%.

Combustibles.
Otra de las novedades es la modificación del impuesto a los combustibles para que este dependa de la cantidad de dióxido de carbono emitido. El impuesto afectará al principio a combustibles líquidos y de 2020 en adelante se aplicará también sobre gas natural, GLP y carbón. Se proyecta unificar en uno sólo los impuestos a los combustibles estableciendo una suma fija que se ajustará por inflación. En la actualidad el impuesto a los combustibles varía tanto cuando se modifica el tipo de cambio como cuando fluctúa el precio internacional de los hidrocarburos. Al proponerse una suma fija se evitarían estas oscilaciones dando mayor estabilidad a los precios energéticos.

Monotributo.
No podrán ser monotributistas quienes posean un patrimonio total -gravado, exento o no alcanzado por el Impuesto sobre los Bienes Personales-, valuado conforme las normas aplicables a dicho gravamen, que no supere el triple del importe mínimo no imponible del mismo. Ese techo es entonces, tres veces $ 950.000 para 2017 y triplica $ 1.050.000 en 2018.
Además quedan excluidos aquellos cuyas operaciones no se encuentren respaldadas por las respectivas facturas o documentos equivalentes. (NA y Ambito.com)