La Vela Puerca: el grupo de amigos que conquista el mundo

“Me siento privilegiado de todo lo que hicimos, de ser un grupo uruguayo que vive de lo que le gusta hacer, de tener una banda de rock con mis amigos. Era muy extraterrestre de solo pensarlo, le decías a tu papá que querías tener una banda de rock con tus amigos y se te reía en la cara. En Argentina existían bandas que vivían de la música como Los Piojos, Los Redondos, pero allá no”, expresa Sebastián Teysera, vocalista de La Vela Puerca, en diálogo con Télam.
Y continúa: “Me siento orgulloso de mis amigos, de que La Vela haya roto con algo que era un imposible dentro del rock uruguayo, de que ahora un chico le diga a su padre ‘yo quiero tener una banda de rock con mis amigos’ y que no le pueda decir que es imposible, porque ahí está”.
La próxima parada de esta extensa gira será el próximo viernes a las 21 en el multiespacio cordobés Plaza de la Música, mientras que el sábado la banda se presentará en el festival tucumano Yerba Buena Rock, para cerrar el tour de los 20 años el sábado 12 de noviembre con un show en el estadio Ferrocarril Oeste de la ciudad de Buenos Aires.
“Este presente es lo que tenemos, revalorizar estos 20 años, festejar que estamos acá, que somos los mismos, que transitamos un camino impensado. Este es el momento de pararse y de ver de lejos todo lo que hiciste, de valorar una etapa más de tu vida”, aporta Sebastián Cebreiro, la otra pata vocal del octeto que se completa con Nicolás Lieutier (bajo), Carlos Quijano (saxo), Alejandro Piccone (trompeta), Santiago Butler y Rafael Di Bello (guitarras) y José Canedo (batería).
Las citas de estos 20 años de encuentros, descritas como un viaje retrospectivo en el que la banda se propone hacer un recorrido por todos sus discos y desempolvar canciones que hace años no toca, estarán divididas en bloques y en cada uno de ellos se recreará lo más representativo de cada álbum, desde “Érase” (2015) hasta “Deskarado” (1999), generando así un buen motivo para la gente de la primera época de La Vela que creció y dejó de ir a recitales.
-¿Qué impresiones se manifiestan cuando se recuerdan en Uruguay años atrás?
Sebastián Cebreiro: En Uruguay no existían bandas que giraran por el mundo, eso era totalmente extraterrestre, nadie estaba acostumbrado. Cuando nos dijeron que íbamos a hacer 56 conciertos en 65 días en nuestra cabeza fue algo imposible pero lo hicimos. Después nos dimos cuenta de que es así. Todas las giras siguientes se transformaron en eso. Nuestras familias y los uruguayos se dieron cuenta de que no te ibas a Europa de joda con tus amigos sino que te ibas a trabajar.

A bancarse.
-Aunque ya están acostumbrados imagino que es muy grande la exigencia. ¿De qué manera se manejan los excesos en situaciones de gira?
SC: Los excesos están en la gira como también están acá. Si te metés en un bar todos los días seguramente tengas un problema. Cuando te vas de gira también te mentalizás de que hay que empezar y terminar, y que la gente del último concierto no tiene la culpa de que vos llegues cansado, la gente no tiene por qué enterarse de que estás cansado, tiene que verte con el mismo ímpetu que el primer día. Seguramente patinás con los excesos alguna vez pero no patinás en todas, porque sino no estás 20 años de pie.
-Sebastián Teysera: Igual no hay tiempo ni para excesos (risas) cuando te quisiste exceder ya estás tocando o estás viajando, siempre estás haciendo algo y más nosotros dos que para cantar tenemos que dormir, esa es la premisa para el poco tiempo que tenemos libre: callarse la boca y dormir.
SC: Obviamente que en nuestra primera gira fue todo nuevo, no nos perdíamos nada. Envejecimos y aprendimos a los ponchazos cómo era la movida porque en Uruguay no había referencia que te diga: ‘es bravo esto, salís y tenes 10 horas de ruta para llegar y tocar a los cinco minutos’. Un día viajamos de Sevilla a Girona, 1000 kilómetros con la Policía que nos paró en el medio. Llegamos y no pudimos ni ir al baño porque teníamos que tocar enseguida, nos tuvimos que dar contra nuestro propio muro y aprender de nosotros mismos, sin hermano mayor.
-¿Cómo es La Vela Puerca durante las giras?
ST: Todos somos insoportables a determinadas horas (risas).
SC: En una gira hay de todo. Te enfermás, tenés situaciones con tu familia y esas cosas te van cambiando el humor. Sos un ser humano sensible, común y corriente, y te podés perdonar tener un día de mal humor y le podes perdonar a un amigo te hable mal por la estupidez más grande del mundo porque ya sabés si está pinchado en la casa. Esas cosas son entendibles e interpretables. En una gira te terminás bancando lo imbancable de cada situación.

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