La iglesia católica neuquina pidió hacerse cargo de un joven que lleva 19 años en estado vegetativo

El obispo de Neuquén, monseñor Virginio Bressanelli, pidió hoy a los familiares de Marcelo Diez, el joven que lleva 19 años en estado vegetativo, que no le interrumpan la “vida” hasta que “su curso en esta tierra se cierre naturalmente”, y solicitó que confíen su cuidado a la Iglesia. En un comunicado, aclaró que la Iglesia y “LUNCEC” (Lucha Neuquina contra el Cáncer) donde es atendido actualmente, se harán cargo del paciente.

La Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén (TSJ) falló a fines de abril favor al pedido de la familia de Diez, en estado vegetativo desde 1994, que había solicitado que se le retirara la asistencia médica que lo mantiene con vida. El obispo de Neuquén formuló su petición “convencidos de que el derecho a la vida es el primero y fundamental de todos los derechos”.