Ladrillos ecológicos con botellas

La experiencia es impulsada por estudiantes del primer año del Instituto Secundario Don José de San Martín. Utilizan envases plásticos descartables de gaseosas. Los recolectores de residuos del pueblo les separan las que llegan al basurero.
La localidad de Miguel Riglos está embarcada en un proyecto que iniciaron un grupo de estudiantes de primer año del colegio secundario y su profesora de Físico-Química, Eliana Trimarco. Se trata de la producción de ladrillos ecológicos construidos en base al reciclaje de plástico que sacan de las botellas de gaseosas.
“Se inició con los chicos de primer año en una clase. Estábamos hablando de los materiales y sus propiedades y veíamos que el plástico es uno de los elementos que más está contaminando el ambiente. Entonces, llevé un texto a los chicos sobre ladrillos ecológicos, una tecnología avalada por el Conicet, y a los chicos les gustó para hacerlo en la Feria de Ciencias”, explicó Trimarco en diálogo con Radio Noticias 99.5.
-¿Qué tamaño tienen?
-Tienen el tamaño de un ladrillo tradicional, 4,5 por 11 por 23 centímetros. Para realizarlos necesitamos, además del plástico, portland, ladrillo estructurado y agua, y obviamente, los moldes tienen que tener aceite quemado para que no se pegue la mezcla.
-¿Qué botellas sirven?
-En este proyecto decidimos que sean las botellas de PET (Polietileno Tereftalato), específicamente. Nos ofrecían los bidones de agroquímicos, pero al ser los chicos de tan corta edad no quisimos correr riesgos.
-¿Cómo está el proyecto?
-Los chicos están fascinados, todo el trabajo de investigación lo han realizado ellos, han difundido el tema en la radio local, han repartido folletería y la comunidad ha colaborado mucho. En el basurero nos separan las botellas que llegan a la basura así que tenemos muchas.
-¿El pueblo los apoya?
-Es enorme el respaldo de la comunidad y de sus instituciones. Esto no sería posible sin ese respaldo, todos somos un equipo.
Trimarco aseguró que si la producción se hiciera a gran escala sería muy importante, tanto por el aspecto ambiental como por el socio-económico. “Sería una solución para las personas a las que se les complica económicamente. Se ha construido una vivienda de dos pisos en el CEVE. Son más económicos, más livianos, más resistentes, con mayor durabilidad, mejor resistencia ante sismos. Incluso se han probado en algunas ciudades del norte del país”, explicó la docente.
El ladrillo se puede utilizar exactamente de la misma manera que el de adobe, aunque es más rugoso. Las pruebas a las que los sometieron en Riglos fueron positivas, incluso una sobre exposición al fuego. “El ladrillo no tomó temperatura. El plástico queda totalmente encapsulado para que no pueda contaminar”, explicó.
La experiencia fue presentada la semana pasada en la instancia zonal de la Feria de Ciencias, la cual se realizó en Alpachiri. “Lo lindo es que los chicos vivan esta experiencia y aprendan desde chicos que, si manipulamos bien los residuos, aportamos un granito de arena a todo este problema ambiental que hoy es bastante grave”, afirmó.

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