Laiseca: “El miedo te ayuda a crecer”

“A los chicos no hay que mentirles, deben saber que este mundo es espantoso, no hay otra manera”, expresó el reconocido escritor Alberto Laiseca en la presentación de “La madre y la muerte”, versión libre que el autor de “Los Sorias” hizo del cuento de Hans Christian Andersen “Historia de una madre” presentado anoche en Dain Usina Cultural en un encuentro que significó el regreso público del gran escritor argentino después de más de un año de silencio.
En el encuentro, donde participaron el dibujante Nicolás Arispe y la escritora Selva Almada, estuvieron presentes Valeria Tentoni, Sebastián Pandolfelli, Juan Guinot y Alan Ojeda, entre otros escritores que pasaron por el taller de Laiseca, una particular e intensa experiencia de lectura y escritura que realizó durante más de 20 años.

“Los Sorias”.
Además de ser autor de la monumental “Los Sorias”, considerada por Ricardo Piglia como la mejor novela que se ha escrito en la Argentina desde “Los siete locos”, Laiseca tomó notoriedad pública, después de muchos años de desconocimiento, a partir de su extraordinaria labor como narrador oral que desarrolló en “Cuentos de terror”, transmitidos en el canal de cable I-Sat.
Ese ciclo televisivo, donde se lo puede ver en un cuarto oscuro fumando un cigarrillo y narrando cuentos de de Poe, Lovecraft, Stephen King, John Collier, Horacio Quiroga y Manuel Mujica Lainez le permitió mostrar sus dotes actorales y hacerse más visible para el gran público.
Esta presentación sorprendió a muchos, ya que Laiseca no es dado a las apariciones públicas desde que su salud entró en un estado delicado, obligándolo a desplazarse en silla de ruedas. Lo cual no morigeró su proverbial capacidad de expresarse: “A los chicos no hay que mentirles, deben saber que este mundo es espantoso, no hay otra manera. Hay que contarles la realidad, decirles como son las cosas. Las cosas son muy duras”, dijo el autor de “Matando enanos a garrotazos” y sostuvo que el libro presentado, publicado por el Fondo de Cultura Económica, es “un cuento importante, porque habla de las cosas terribles que no solo tiene la muerte, sino la vida. Es un cuento que me contó un amigo que ya murió, una historia tremenda. Mi padre no me dejaba leer estas cosas. Tenía que esconderme para leer. Así conocí los cuentos de Poe, que tenía prohibidos. ‘El gato negro’ fue una revelación. Era muy chico cuando lo leí. No tuve miedo ni nada, pero me puse a llorar, era muy triste”. Y agregó:
“El miedo te ayuda a crecer no solamente en la literatura, sino en la vida. Lo que pasa es que a veces el miedo puede ser superior a tu destino. Si vas a la guerra seguro te quitás el miedo, pero podés salir muerto. Yo quise ir a Vietnam para sacarme el miedo de encima o para que el miedo se transformase en otra cosa. Agradezco no haber podido ir, me hubiesen matado”.

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