Libre comercio con México desde el año que viene

Los gobiernos de Argentina y México decidieron hoy iniciar negociaciones para alcanzar el próximo año un acuerdo de libre comercio, lo que constituyó el resultado más relevante del encuentro de los presidentes Mauricio Macri y Enrique Peña Nieto.
Los mandatarios anunciaron esta tarde su decisión de profundizar el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 6) que rige el intercambio bilateral, para alcanzar la liberalización total del comercio en el mediano plazo.
“A partir de la profundización del ACE 6, estamos esperando que eso se transforme en un tratado de libre comercio durante el año próximo”, y que la nueva política de Argentina de apertura al mundo “también sea una contribución y desarrollo de nuevas e importantes actividades”, anunció Macri en el Palacio San Martín, durante la inauguración del foro empresarial que formó parte de la agenda de la visita de Estado y de la misión comercial mexicana.
Momentos antes, el mandatario mexicano adelantó la decisión adoptada con su colega de “profundizar el ACE 6 más allá de la revisión. Ampliarlo y a futuro tener libre comercio, una meta que dependerá de la profundización del acuerdo”.
El compromiso alcanzado hoy por los gobiernos es iniciar las negociaciones para profundizar el ACE 6 que deriven en el plazo de un año en un acuerdo de libre comercio.
El ACE es un acuerdo bilateral, homologado ante la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), por el cual los dos países se otorgan preferencias arancelarias para el intercambio de un conjunto de bienes, que en el caso de Argentina alcanzan a entre 30 y 40 por ciento del total de los productos que se venden al mercado mexicano.
Durante el anterior gobierno, el acuerdo tuvo una ampliación, es decir la incorporación de nuevos productos con ventajas arancelaria, pero la decisión de los mandatarios de profundizarlo implicará, además de mayor cobertura del universo del intercambio, el incremento de las preferencias.
“Queremos llegar la 100 por ciento del universo arancelario por eso se habla de una profundización con vistas a la celebración del libre comercio en un plazo de cinco o diez años, atendiendo las sensibilidades de cada sector y cuidando el trabajo argentino”, explicó a Télam la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, María Cristina Boldorini.
La diplomática precisó que los gobierno acordaron hoy el plazo de un año para concluir la negociación, que abarcará también disciplinas sanitarias, aduaneras, competencia, reglas de origen, entre otros aspectos vinculados al comercio.
El anuncio de hoy fue producto de las gestiones que viene realizando la Cancillería y es uno de los principales reclamos del sector agroindustrial, algo relegado de los beneficios del ACE 6.
En los hechos, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) estuvo activa en los últimos meses en pos de que el gobierno buscara la profundización del ACE 6, para lo cual tuvo varias reuniones con funcionarios de la Cancillería y con el embajador en México, Daniel Chuburu.
Los gobiernos firmaron hoy varios acuerdos que apuntalarán las negociaciones para que el ACE 6 decante en un año en un acuerdo de libre comercio, como los suscriptos entre la Agencia Nacional de Promoción de Inversiones y Proméxico, y entre la Cámara Argentino Mexicana y el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior.
Las negociaciones buscarán incluir también servicios, compras gubernamentales e inversiones, y además de ampliar el comercio, el gobierno pretende establecer un futuro trampolín hacia la región del Asia-Pacífico.
México cuenta con una red de 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países; 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIs) con 33 países, y 9 acuerdos de alcance limitado (Acuerdos de Complementación Económica y Acuerdos de Alcance Parcial) en el marco de la Aladi.
Estos últimos son los que tiene firmados con Argentina: el ACE 6 bilateral; el ACE 54, un marco jurídico para el futuro libre comercio suscripto con el Mercosur, y el ACE 55, también con el bloque sudamericano, referido al sector automotor, que regula ese comercio a nivel bilateral a través de un Protocolo Adicional.
Este protocolo fue renovado en marzo del año pasado por cuatro años, con lo que las exportaciones de vehículos ligeros y autopartes a México se hará sin aranceles dentro de un cupo creciente pautado en hasta 575 millones de dólares hasta el 18 de marzo de 2016, y en hasta 638 millones en marzo de 2019.
México participa activamente en organismos y foros regionales del Mecanismo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Es miembro de la Alianza del Pacífico, la zona de libre comercio con Colombia, Perú y Chile; forma parte del flamante Acuerdo Transpacífico, con Japón, Estados Unidos y otros nueve países, además de ser socio del Nafta, el TLC de América del Norte y tener un acuerdo de asociación con la Unión Europea, similar al que busca suscribir el Mercosur con ese bloque.
México importa de todo el mundo casi 400 mil millones de dólares, de los cuales poco más de la mitad son productos que compra a Estados Unidos.
Dentro de la región, sus principales proveedores son, en orden de importancia, Brasil, Chile, Perú y Argentina, con la que tiene una balanza bilateral de 2.500 millones de dólares.
Las ventas argentinas se concentran en el sector automotor (27 por ciento), en especial, vehículos para transporte de cargas y automóviles de turismo; cueros y pieles (13 por ciento); vinos (4 por ciento); lácteos (4 por ciento); aceites (3 por ciento), y con menor incidencia aluminio, acero, medicamentos, desodorantes corporales, conservas alimenticias, productos químicos y cebollas.
Los bienes del sector automotor también acaparan las importaciones de Argentina, en un 31 por ciento, y en menores niveles las compras se concentran en productos químicos (7 por ciento); productos de acero (6 por ciento); aparatos electrónicos y champúes (3 por ciento), además de medicamentos, fibras artificiales, manufacturas de cobre, preparaciones capilares, cerveza y refrigeradores, en menor medida. (Télam)