Los chicos trabajan con el diario en la era digital

En épocas de pantallas e inmediatez, el colegio Barrio Aeropuerto de Santa Rosa les propone a chicas y chicos trabajar con el diario en papel. “Es más creíble lo que sale impreso”, afirmó Brian.
Cómo se enteran de los accidentes o de los robos? ¿Hasta qué hora está abierto el diario? ¿Los periodistas son objetivos? ¿Qué fotos pueden publicar y cuáles no? ¿Cuánto cuesta una publicidad? ¿Cómo se arma una tapa?”. Después de varios minutos de charla los roles se intercambiaron: los que preguntaban eran adolescentes y quienes respondían eran periodista y fotógrafo.
Las ganas de conocer “la cocina” de ese montón de papeles escritos y decenas de fotos impresas dejaron en evidencia una certeza: que el diario en papel se lee, provoca interés y genera un sentido de confiabilidad aun cuando la era digital parece arrasarlo todo con la omnipotencia de celulares, tablets y notebooks.
“Al diario lo tenemos todos los días en el aula. Está bueno porque leés y te informás de las cosas que pasan. No es lo mismo que el Facebook o las redes sociales que por ahí leés algo pero no muy profundo. Lo que más vemos y trabajamos en el aula son temas políticos”, contó Camila (18), una de las alumnas de sexto año del colegio Barrio Aeropuerto de Santa Rosa.
Ese secundario es uno de los que se interesó en la propuesta hecha por La Arena: tener diariamente tres ejemplares de forma gratuita para poder trabajar en el aula con las distintas materias y docentes. El único requisito es que una autoridad responsable los retire (durante todo el período escolar) de La Distribuidora de La Arena y los lleve al colegio.
“Hace unos años el colegio trabajó con el proyecto ‘El diario en la escuela’ y resultaron cosas muy interesantes. Es cierto que ahora las tendencias cambiaron mucho, la tecnología modificó muchos hábitos y uno de ellos es el de la lectura. Cuesta mucho que los chicos lean, por eso buscamos que el diario justamente sea una herramienta para que puedan incorporar la costumbre de leer y a partir de ahí estar informados, desarrollar su espíritu crítico, fortalecer el vocabulario, etc”, explicó Guillermo González, rector del colegio.
La gran mayoría de chicos y chicas reconoció que el porcentaje más importante de noticias son consumidas a través de Internet, de las redes sociales y de la televisión. Sin embargo, el papel es valorado como un refugio a la hora de tener una mayor confianza sobre lo que se lee.
“Para mí lo que leés en un diario (en papel) es más creíble, es como más serio porque es algo que tenés en la mano y queda escrito ahí. En Internet es todo inmediato, todo el mundo opina, comenta y se dice cualquier cosa”, afirmó Brian (18). “Y lo que tiene es que te concentrás más en lo que leés. Si estás en la compu o el teléfono tenés otras ventanas abiertas, te entran mensajes, fotos; de todo. Con un diario en la mano te concentrás en eso y basta”, dijo Ciro (17).
¿Y qué temas les llaman la atención?
“Por ejemplo todo lo que tiene que ver con Santiago Maldonado, es algo muy serio y no podés hablar cualquier pavada, hay que informarse y saber. También cuando sale alguna noticia de algún conocido tuyo o de algo cercano a vos te genera interés”, opinó Nathanael (17).
Camila, por ejemplo, abre el diario y lo primero que revisa es la sección de sepelios. “Me llama la atención sobre todo cuando un fallecido es alguien muy joven, eso me moviliza mucho y me pregunto qué habrá pasado”, comentó sobre una de las múltiples puertas que abren los periódicos al momento de consultar las páginas. Deportes, entre los varones, es la preferida en una caracterización que incluye también la palabra “seriedad”.
“Yo creo que cuando agarrás un diario lo que tiene es que es serio. Para ver los ‘chusmeríos’ de los famosos u otras cosas tenés un montón de lugares. Podés estar de acuerdo o no con lo que diga un diario, porque cada uno tira para algún lado. Al menos en la política”, advirtió Ciro.
Hace unos días la Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina (Adira) presentó la encuesta nacional “Los modos de leer de los adolescentes”, un informe que relevó 2 mil casos, de los cuales 100 pertenecieron a estudiantes de colegios de Santa Rosa.
Del estudio surgió que los adolescentes consideran “lector” al que lee libros o diarios en papel, jerarquizando de esa manera la lectura en papel por sobre la lectura en pantalla. A su vez, el 35% de los chicos y chicas encuestados afirmó que lee el diario en papel aunque sea una vez o dos a la semana. El rol de la escuela también surgió como un nexo entre los más jóvenes y los diarios impresos, porque de las respuestas obtenidas apareció como el ámbito donde los estudiantes tienen contacto con libros y diarios en papel.
“En la materia Construcción de la Ciudadanía trabajamos mucho con el diario porque sirve para conocer el funcionamiento de los poderes del Estado. Y además porque relacionás una cosa con la otra, ves distintos temas y noticias para después poder analizar lo que pasa. Está bueno”, dice Camila y deja habilitado el camino hacia una convicción: para una generación criada en lo digital el papel brinda un lugar en el que se puede confiar. Pese a todo.