Los nenes de la Universidad

La cantidad de niños en las aulas de la universidad es una realidad, que antes se limitaba más a los últimos años de las carreras. La UNLPam implementó licencias por maternidad, becas de guardería y alienta a sus alumnos a no perder la regularidad de sus materias.
Con la intención de mantener a sus estudiantes en carrera la Universidad Nacional de La Pampa, en las facultades con sede en esta ciudad, permite que los jóvenes que son padres y madres asistan a sus clases con sus hijos mientras son bebés y no interrumpen el dictado en el aula.
El vicerrector de la UNLPam, Hugo Alfonso, dijo que es una problemática que se da en todo el país y en la última reunión de universidades argentinas de la región sur (Cepresur) planteó esta realidad y la posibilidad de que el gobierno nacional diera recursos para tener guarderías.
La maternidad y paternidad entre los universitarios es una situación que se visualiza porque alumnos y alumnas llegan con sus hijos a las clases, confirmó Alfonso, porque en el registro de la universidad no es un dato obligatorio que permita conocer esa información. En la práctica cuando se trata de bebés, que permanecen en sus carritos, no es tan complicado como cuando ya son menores que caminan.
“Tratamos de darles contención y que el alumno no se vea impedido de asistir a las clases”, explicó el vicerrector. Y dijo que en sus clases de consulta, cuando cumple con su función como docente, también lo ha vivido de cerca cuando ha tenido que atender a madres y padres.
“Tampoco me parece que sea la política adecuada decirles que no pueden asistir con sus hijos porque en definitiva estamos así estaríamos poniendo un impedimento para acceder a la educación”, analizó Alfonso.
Acompañamiento.
Dentro del acompañamiento que propone la UNLPam hay un lineamiento de becas que incluye la colaboración para cobertura de la cuota de jardines maternales. Un beneficio que se provee cuando uno de los alumnos o alumnas está cursando, o sea que mantiene una materia regular, y necesita ayuda con el cuidado de los niños, teniendo en cuenta que algunos de los jóvenes no tienen su familia en la ciudad porque llegan a estudiar desde otras localidades o provincias. Esas becas se implementaron hace unos seis años, dando cobertura a menores de 45 días de vida hasta los cinco años.
Hoy el monto es de 1.215 pesos por mes para ayudar con la cuota. En este momento hay 10 beneficios otorgados, uno para un estudiante de la Facultad de Agronomía, cinco para Ciencias Humanas, uno en la Facultad de Ciencias Exactas y dos en la Facultad de Ciencias Económicas. Y quedan tres en lista de espera, de los cuales uno pertenece a la Facultad de Ingeniería.
Otra de las posibilidades es la licencia por maternidad, que sirve para que los padres no pierdan la regularidad de sus materias, porque esa condición es indispensable para obtener una beca o acceder a una ayudantía. Desde el año 2011 se aprobó ese reglamento que incluye también licencias por salud y otros motivos de urgencia.
Por el parto y nacimiento la licencia deja en suspenso todas las fechas de examen y no se vencen los exámenes finales y parciales. Entonces la mamá o el papá no pierden sus materias. Es por un plazo limitado y con certificado médico, explicó Alfonso.
Los estudiantes no tienen charlas sobre control de natalidad o control familiar en la UNLPam pero si está el EPSA que se aplica durante el primer año por cuestiones de salud en general. Dentro de esos exámenes se solicitan algunos datos y el doctor les da concejos sobre control de embarazo. También hay charlas sobre sexualidad segura, ya que se incluyen las enfermedades de transmisión sexual y hay buena articulación con el gobierno provincial sobre diferentes temas de bienestar de los alumnos. (General Pico / Agencia)