Luto en el mundo del rugby por la muerte de un jugador en pleno partido

El deceso de Gonzalo Castro, de 20 años, jugador de la Intermedia del Berazategui RC, de la tercera división, ocurrido este sábado por un hundimiento de tórax durante un partido ante Floresta RC, reavivó la antigua polémica en torno al rugby en la Argentina, donde registra desde los años 90 una veintena de jugadores con lesiones severas.
La Unión Argentina de Rugby (AUR) reiteró su preocupación por la nueva tragedia que enluta a todo el deporte. La mayoría de los casos referidos arrojaron lesiones graves con cuadros de cuadriplejia por las más comunes, fracturas de cuarta y quinta vértebra cervicales. En los últimos años se conocieron también tres muertes por distintas causas.
Los casos de Diego Serral, de 39 años, jugador cordobés perteneciente a Villa Carlos Paz, luego de Juan Cruz Migliore, de 20, de CUBA, ocurrido en 2008, dan cuenta de algunos de esos casos.
El informe médico por el deceso de Migliore dictaminó “muerte por asfixia”. Hace nueve años, el árbitro Diego Pasman, puntualizó a Télam que el hecho se precipitó “cuando en un momento del partido cinco adversarios se arrojaron sobre el chico y formaron una virtual montaña humana”.
No mucho antes, en Villa Carlos Paz el mencionado Serral jugó 60 minutos. Se sintió mal en un partido contra La Tablada. Algo parecido ocurrió en 2009 cuando el ingeniero Andrés López Astigarra, del Club Almafuerte, de segunda división, zona Sur, padeció un síncope cardíaco después de un partido.
El extinto rugbier vivía en La Tablada, en el Gran Buenos Aires. Fue encontrado sin vida en su auto, luego del partido jugado en Lomas de Zamora. Los tres casos reactualizan un antiguo debate sobre los riesgos del rugby. En dos décadas el deporte de la pelota ovalada arrojó un saldo de una veintena jugadores cuadripléjicos.
El tema atrajo distintas opiniones en el mundo del rugby y sus protagonistas, recogidas por Télam. Hace nueve años se conoció la lesión severa del joven Rodrigo Cortés, jugador del Club Curupaytí. Estuvo largamente internado y su cuadro médico permaneció en notorio silencio.
Las lesiones en la cuarta y quinta vértebras cervicales resultaron irreversibles en todos los casos conocidos. Desde 1992, la Fundación ‘Ayuda’, creada por el ex rugbier Ignacio Rizzi, se ocupa de quiénes sufren lesiones severas. El creador de esta ONG padeció la suya jugando en Francia con apenas 19 años.
Los actualmente cuadripléjicos están solventados por la UAR y el Instituto Fleni, deonde reciben tratamiento físico y psicológico. El universo del rugby no es proclive a tratar un tema delicado como el de las lesiones graves de quienes lo practicaron, todos ellos muy jóvenes.
Nicanor González del Solar, el ex jugador de Los Pumas en los ´60 y posteriormente periodista especializado desde hace cuatro décadas, consultado por Télam por los casos anteriores sostuvo que “aquel caso del chico Migliore fue obra de la fatalidad, y por lo general las lesiones tienen que ver con circunstancias impensada.
Foto: Urgente 24.