Más de un millón de personas pudieron caminar sobre las aguas en Italia

En total 1,2 millones de personas pudieron vivir la sorprendente experiencia de caminar sobre las aguas gracias a las pasarelas flotantes que el artista norteamericano de origen búlgaro Christo instaló en el lago de Iseo, al norte de Italia.
“Vino gente de todas partes para caminar sin meta sobre el agua. No vinieron para hacer compras, ni para reunirse con amigos. Ellos simplemente caminaron hacia la nada”, comentó divertido el célebre artista, famoso por haber empaquetado el Puente Nuevo de París y el Reichstag en Berlín.
De todas las edades y diferentes nacionalidades, la mayoría descalzos para sentir mejor el movimiento de las aguas, algunos en silla de ruedas o con el propio perro, los visitantes acudieron en masa para vivir la particular experiencia que Christo propuso: caminar sobre las aguas.
Cubierta con una tela de color anaranjado, que contrasta con el verde oscuro del lago, los tres kilómetros de “muelles flotantes” formados con cubos de polietileno conectaban a la pequeña isla de Monte Isola con otra isla diminuta, la de San Paolo, la dos en medio del lago de Iseo.
El domingo, la entrada fue suspendida a las 22 (hora local) y los últimos visitantes salieron a medianoche. Este lunes iniciaron el desmonte de los 200.000 cubos de polietileno, los cuales serán reciclados en menos de 24 horas.
Pedazos de la tela amarilla sintética van a ser vendidos en eBay, aunque la mayoría también será reciclada. En tres meses, no quedará nada del paso de Christo por el lago italiano, explicaron los organizadores. Lo único que quedará son las imágenes grabadas, las cuales serán consultables en el sitio web de Google Street View.
La instalación del controvertido artista, que deseaba transmitir a la gente la sensación de caminar sobre la espalda de una ballena, obtuvo un éxito inesperado.

Asistencia.
Mientras los organizadores calculaban una participación de unos 25.000 a 40.000 visitantes al día, el promedio se disparó a 72.000, para un total de más de 1,2 millones en 16 días.
Según la policía, la asistencia fue mayor, de casi 100.000 visitantes al día, por lo que tuvieron que tomar medidas especiales e inclusive limitar el número de trenes que pasan por la localidad ante la multitud que se disponía a asistir.
La prefectura tuvo que ordenar el cierre por seis horas de las pasarelas a partir de la medianoche para garantizar la limpieza y el mantenimiento. (AFP)

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