Mercosur: Venezuela se hace cargo de la presidencia. Paraguay lo desconoce

Venezuela le informó por carta a los demás países que integran el Mercosur que asumió la presidencia pro-témpore del bloque, que le correspondía tras la salida de Uruguay de ese lugar por el orden alfabético que rige el sistema, decisión que ya fue rechazada por Paraguay, lo que agudiza la crisis en el seno del entendimiento regional.
“Tenemos a bien informar que, a partir del día de hoy, la República Bolivariana de Venezuela asumirá con beneplácito el ejercicio de la Presidencia Pro Témpore del Mercosur, con fundamento en el artículo 12 del tratado de Asunción y en correspondencia con el artículo 5 del Protocolo Ouro Preto”, afirma la carta, con fecha de ayer.
La misiva, remitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano a las cancillerías de los países miembros de la organización y consignada por la agencia EFE, recalca que estos artículos son los “únicos instrumentos normativos fundacionales que regulan la procedencia y continuidad de la Presidencia Pro Témpore” del Mercosur.
Señala el texto que durante el ejercicio de la presidencia, Venezuela “realizará su mayor esfuerzo para garantizar la legalidad, institucionalidad, legitimidad y desempeño de este importante bloque de integración suramericano, bajo una vocación profundamente unionista”.
Al anuncio de Caracas le siguió el rechazo de Paraguay y una única felicitación de Bolivia -que tiene en trámite su ingreso como miembro pleno-, que saludó la jefatura temporal de Venezuela.
“Otro ataque a la integración económica por instrumentos del sistema capitalista. Saludamos Presidencia Pro témpore venezolana del Mercosur”, escribió el presidente Evo Morales en su cuenta de la red Twitter.
Asunción, en tanto, fue tajante en su oposición: “Para nosotros esta (la de Venezuela) es una presidencia de facto que Paraguay no reconoce como tal y no se da por notificado”, afirmó el canciller Eladio Loizaga.
El anuncio de Caracas intentó pasar por encima de la resistencia de Paraguay y Brasil, que consideraban que el país caribeño no puede ejercer la presidencia del Mercosur por la crisis política e institucional que atraviesa, y porque antes es necesario clarificar las denuncias de violaciones a los derechos humanos.
Uruguay, en cambio, evaluó que no había razones para no hacer el traspaso, y así lo ratificó ayer, cuando hizo público el fin de su gestión.
“Uruguay entiende que al día de hoy no existen argumentos jurídicos que impidan el traspaso de la Presidencia pro témpore a Venezuela”, señaló un comunicado de su Cancillería.
Los artículos de los tratados que cita Venezuela para anunciar que asume la presidencia señalan que el cargo debe ser entregado y rotado cada seis meses entre los países y por orden alfabético.
Paraguay sostuvo ayer sin embargo, que dicha presidencia quedaba “vacante” al dejarla Uruguay porque no se puede traspasar de forma automática. Y hoy Loizaga fue más duro al cuestionar la “decisión unilateral de Venezuela”.
“Para nosotros no existe la mentada automaticidad que señala Venezuela por el Protocolo de Ouro Preto”, dijo el canciller guaraní, que reveló que inició gestiones con Brasilia y Buenos Aires para gestionar una próxima reunión en la que se anlicen alternativas.
El paso de hoy es el corolario de las profundas disidencias entre los socios, que obligaron antes a suspender la reunión del bloque inicialmente prevista para hoy en Montevideo.
Por Brasil habló su presidente interino, Michel Temer, para quien Venezuela debe completar primero el proceso de adaptación al Mercosur, para luego ser considerado como miembro pleno del bloque y entonces poder asumir su presidencia rotativa.
“Brasil no está exactamente oponiéndose a que se transfiera la presidencia a Venezuela”, pero sí “ponderando que, para ser parte integral” del bloque, “tiene que cumplir requisitos pactados hace cuatro años, que aún no ha cumplido”, declaró Temer.
Casi a modo de réplica, la ministra venezolana de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, reclamó el mando. Al dejar Uruguay la presidencia del Mercosur, “debe ser transferida sin ningún tipo de retardo y de excusas a Venezuela”, expresó.
Uruguay pretendía formalizar el traspaso durante una reunión del Consejo del Mercado Común del Mercosur, pero las deliberaciones fueron canceladas porque Brasil y Paraguay anunciaron que no asistirían, y Argentina se abstuvo de fijar posición.
La inédita situación llega al bloque en momentos en que el Mercosur se prepara para profundizar las negociaciones con la Unión Europea en busca de cerrar amplios acuerdos sobre comercio.
También influye la voluntad de algunas de sus socios de apuntar a estrategias de asociación con la Alianza del Pacífico, motorizada por Chile, Colombia, México y Perú. 
El presidente argentino, Mauricio Macri, estuvo como invitado especial en la última cumbre de presidentes de la Alianza del Pacífico y se mostró a favor de alentar todos los espacios posibles de integración y comercio entre ese bloque y el Mercosur. (Télam)