Métodos naturales para paliar los dolores del reuma

Vivir con reuma suele ir acompañado de vivir medicado. Sobre todo en el caso de la artritis reumatoidea, la enfermedad más frecuente relacionada con la inflamación de las articulaciones, los medicamentos tienen la función no sólo de aliviar el dolor, sino también de evitar daños permanentes en las articulaciones o, al menos, retrasarlos.
Sin embargo, la enfermedad no es curable. Incluso, algunos pacientes observan cómo, a pesar de la terapia con medicamentos, los dolores no remiten. Esto genera mucha frustración y vuelve muy difícil aceptar la enfermedad como una parte crónica de la vida. El diagnóstico de reuma siempre significa una pérdida de calidad de vida.
ReumaEn esos casos, las terapias naturales parecen una alternativa tentadora: son consideradas más suaves y exentas de efectos secundarios. Si bien no son una alternativa tradicional, pueden ayudar a complementar el tratamiento.

Además de los tratamientos con plantas curativas, hay hidroterapias, terapias nutricionales y de movimiento. La onagra, la borraja y la ortiga, por ejemplo, son algunas de las plantas que se emplean medicinalmente. A algunos pacientes los ayudan a aliviar los síntomas. Sin embargo, los estudios disponibles hasta ahora aún no permiten valorar con exactitud el efecto de la fitoterapia en el caso de artritis reumatoidea.

A veces también se observan mejoras cuando se recomienda a los pacientes una dieta vegana. A la vez, la experiencia demuestra que no hay una “alimentación para el reuma” que ayude a todos los afectados. La mejor opción es probar para ir viendo cómo reacciona el cuerpo.

Los médicos suelen recomendar a los pacientes que prueben con la alimentación vegana durante tres semanas para ver cómo reacciona su cuerpo. Los primeros efectos se notan a los tres días, y el efecto máximo después de tres semanas. Luego, cada paciente debe determinar por sí mismo si esta alimentación le hace bien.

Y es que otro aspecto importante de las terapias naturales para el reuma es que ayudan a que el paciente conozca posibilidades para intervenir en sus propias sensaciones. Y ese puede ser un aspecto importante para combatir el dolor.

Sin embargo, es importante no iniciar ninguna de estas terapias alternativas sin supervisión médica. Tampoco pueden realizarse de forma aislada de las terapias usuales o como reemplazo de los tratamientos médicos necesarios, ya que en esos casos existe el riesgo de que queden daños irreversibles en las articulaciones o los tejidos.

Por eso, quien esté interesado en este tipo de tratamiento debería buscar a un médico que tenga una formación adicional en métodos de sanación naturales.

En la búsqueda par aliviar su dolor, los pacientes tocan todas las puertas posibles. Eso fomenta, a veces, la aparición de personas poco serias que ofrecen soluciones mágicas. Una forma de protegerse es asesorarse acerca de los estudios del especialista y hablar con otros pacientes. Sobre todo hay que estar atentos si el ofrecimiento es curar el reuma inflamatorio, ya que éste no tiene cura.

 Por Eva Dignös (dpa)