Moyano se despide de la titularidad de la CGT

En el marco de un congreso al que no faltó ningún componente de la liturgia sindical, desde los bombos y las bocinas de camiones, hasta más de medio millar de delegados congresales y los fieles militantes y activistas del gremio camionero, Hugo Moyano comenzó a desandar un camino que lo tuvo como protagonista gremial, amado y odiado.
Describir el Congreso sería desmerecer lo que a todas luces fue el inicio de la despedida de un dirigente sindical que fue respetado y temido por los gobiernos de los ex presidentes Carlos Menem, Antonio de la Rúa, Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
Fue un Congreso donde todas las mociones, desde la prórroga del mandato de todo el Consejo Directivo de encabeza Moyano hasta la aprobación de la memoria y balance, terminaron con la característica aprobación por unanimidad.
Una mesa presidida por el lider camionero en un escenario montado en el gimnasio Héctor Etchart del club Ferrocarril Oeste, albergó a sus más fieles escuderos en el ámbito sindical; Miguel Paniagua, Amadeo Genta, Abel Frutos, Guillermo Pereyra, Gerónimo Venegas, Juan Carlos Schmid y su hijo Facundo.
Tras la elección de los quince miembros de la Comisión de Poderes y el consabido cuarto intermedio para que deliberarán, en un clima de nostalgia cada uno de los oradores que hicieron uso de la palabra, tuvo como música de fondo un atronador “el Hugo no se va..No se va…el Hugo no se va”,
En el amplio escenario donde se ubicaron los 766 de los 997 delegados congresales habilitados para participar del Congreso, se destacaron las presencias de los dirigentes Agustín Amicone, Oscar Mangone, Domingo Petrecca, Miguel Pedelhez, Raúl Alvarez, Pablo Moyano, Julio Piumato, Omar Pérez y hasta un dirigente del gremio municipal de Avellaneda, Daniel Ferro, quién enfrentó a Moyano en las elecciones de Independiente, acompañando una lista opositora.
Salvo un considerable grupo de activistas hombres y mujeres que se encargaron de la organización y la seguridad, fueron muy pocos aquellos que solían ocupar las gradas en los actos moyanistas, los que tuvieron el privilegio de ingresar al miniestadio, porque como respetando un libreto o un guión esperaron cortando el tránsito sobre la avenida Avellaneda.
Hasta los oradores no desafinaron ensalzando las dotes de lider de Moyano y los logros obtenidos para los trabajadores en los 12 años, salvo Venegas quién parece dispuesto a pelearle el espacio a Schmid -el dirigente avalado por el camionero- para integrar un futuro triunvirato cegetista a partir del 22 de agosto.
El ruralista tras alabar las condiciones de Moyano y recordar que el “estatuto cegetista dice que hay un sólo secretario general y un Consejo Directivo de 35 miembros”, se defendió de quienes lo crítican por estar cerca del Gobierno al enfatizar que “no soy del PRO. Soy peronista de cuna y si me tengo que colocar en la vereda de enfrente del gobierno ahí voy a estar”.
Durante su discurso un Moyano visiblemente emocionado no anduvo con subterfugios al criticar al gobierno de Mauricio Macri al detacar que “hoy vivimos una crisis muy complicada compañeros. Vivimos una crisis muy profunda con un goierno recién elegido con muchas idas y venidas”.
Al término de la aprobación de la memoria y balance, Moyano fue aplaudido de pie por los congresales que corearon por varios minutos su nombre y se retiró hacia la calle donde recibió el afecto de los activistas y trabajadores camioneros.
Desde un atril montado sobre el chasis de un camión estacionado sobre la avenida Avellaneda, Moyano bastante disfónico agradeció a los dirigentes que lo acompañaron durante sus mandatos, aunque resaltó que “lo que se hizo fue posible por el acompañamiento de los trabajadores”.
También tuvo un párrafo para los “compañeros procesados y a quienes a pesar que nos han cagado a palos más de una vez, no aflojamos nunca y siempre estuvimos presentes en la pelea y lo vamos a seguir estando”.
En el tramo final de su alocución recordó a Eva Perón cuando renunció a los cargos pero no a a la lucha, al afirmar que “me voy como secretario general de la CGT, pero siempre voy a estar a la cabeza de todas las luchas y las protestas de los trabajadores”.
En síntesis: fue el principio del adiós cegetista, pero no quedaron dudas que Moyano seguirá de cerca todo el proceso de la reunificación a partir del 22 de agosto y como prueba se pueden citar declaraciones de su hijo Pablo esta mañana, al afirmar hoy “se da el paso previo a la unidad y esta CGT designó a Juan Carlos Schmid para el eventual triunvirato”, que ejercerá la conducción colegiada de la futura central obrera.
“Van a haber tres secretarios generales, ya lo dijo anteayer Hugo Moyano en un congreso de la Juventud Sindical, donde la próxima conducción va a tener que salir a la calle”, subrayó. (Orlando Romero, Télam)

Compartir