Murió el chico de 14 años baleado en Flores, hubo incidentes en la comisaría

El chico de 14 años baleado el sábado por “motochorros” en el barrio porteño de Flores murió este lunes en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde se encontraba internado con muerte cerebral.
El menor había sido internado en primer término en el hospital Piñeiro, donde fue operado a raíz de las gravísimas heridas por un balazo, y luego fue derivado al Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde permanecía en gravísimo estado.
Este mediodía se decidió desconectar al menor del respirador artificial ya que médicamente no había nada más que hacer por su vida. El hecho ocurrió este sábado por la tarde cuando dos motochorros le robaron la mochila a una mujer que estaba en la vereda, en el cruce de las calles Asamblea y Robertson.
En ese momento pasaron en auto un abuelo con su nieto, quienes iban a cortarse el pelo antes de la Navidad, pero los ladrones pensaron que los estaban persiguiendo y les dispararon.
Las versiones sobre el contexto de los disparos no son coincidentes, porque algunas señalan que el sexagenario intentó detener a los motochorros y encerrarlos con su auto.

Toma de comisaría.
Una serie de incidentes y destrozos se produce esta noche dentro de la comisaría 38 de la Policía de la Ciudad, protagonizado por vecinos del Bajo Flores luego de la muerte de un adolescente de 14 años baleado por “motochorros”.
Todo se inició con una manifestación de vecinos hacia la seccional de Flores, ubicada en la calle Esteban Bonorino 258, y en un momento determinado entraron por la fuerza con insultos y rompiendo objetos de la dependencia.
Con el correr de los minutos cesaron los destrozosa y los manifestantes salieron de la dependencia, aunque siguieron con los cantos y la protesta: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo” y “son todos corruptos” fueron algunas estrofas que se escucharon.
Los vecinos de la zona piden más seguridad ante la ola de robos que sufren y que además del joven fallecido este lunes también sufrieron semanas atrás el crimen de otro habitante de la zona, Pascual Mollo.
Los vecinos acusaron a la seccional de “Liberar la zona”, ya que afirmaron que los delincuentes y “motochorros” que acechan “son siempre los mismos”.
“La Policía sabe donde están los talleres clandestinos, quiénes distribuyen paco, donde se vende la droga. La Policía es cómplice de los narcos en este barrio que ya se transformó en un infierno”, sostuvo un vecino en declaraciones a la señal de cable Todo Noticias. (NA)