Nación quiere licuar la deuda con La Pampa canjeándola por obras

LA MANIOBRA DEL PRO QUE DEJA SIN OBRAS A LA PROVINCIA ES UN PLAN PREMEDITADO

Nación estaría evaluando una negociación para que La Pampa reconozca como pago a cuenta de la deuda por coparticipación las transferencias que eventualmente se hagan con la finalidad de solventar obras.
En su reciente visita a la provincia de Santa Fe, y sin brindar mayores precisiones, el ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, dio alguna pista que tal vez sirva para entender la demora en la cual viene incurriendo la Nación y que hace que hoy tanto el financiamiento del segundo tramo del acueducto del Río Colorado como la etapa II de la obra de contención de inundaciones en el norte de la provincia de La Pampa sea parte de la ciencia ficción.
Es sabido que los pampeanos quedamos en el medio de un tironeo en el cual desde la Nación se aduce que las obras no comienzan porque falta que la provincia remita documentación que resulta indispensable para hacerlo, mientras que desde aquí se asegura que toda la instancia del papeleo ya fue cumplida y que en realidad las dilaciones tienen que ver con la falta de sintonía política entre ambos niveles de gobierno.
Es lógico que al tiempo que se va sustanciando esta batalla dialéctica, el alto nivel de arsénico en el agua continúa siendo un problema para los residentes del norte de la provincia, como así también las inundaciones y sus nefastas implicancias, tanto a nivel productivo como humano, si se tienen en cuenta los pueblos amenazados con el avance del agua.
Es en este contexto que las palabras de Frigerio adquieren una significación especial para todas aquellas provincias que, como La Pampa, aguardan la concreción de proyectos de infraestructura prometidos por Nación ya desde antes de la llegada de Mauricio Macri al poder.

El trueque.
Santa Fe, junto a Córdoba y San Luis, obtuvieron sendos fallos favorables de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) en relación al reclamo que efectuaron por la retención indebida del 15 por ciento de la masa coparticipable, propiciada por el pacto fiscal de agosto del año 1992.
Si bien el gobierno nacional ya arregló el problema hacia adelante, al cerrar un acuerdo con los gobernadores que establece una eliminación paulatina en el tiempo de esa detracción, resta aún definir el tema de la retroactividad.
La jurisprudencia aludida les reconoce también el perjuicio hacia atrás a estas jurisdicciones, y es allí donde cobran especial sentido las palabras de Rogelio Frigerio.
Lo que dijo el ministro puntualmente es que toda la inversión en infraestructura que actualmente está llevando adelante el gobierno nacional en la provincia de Santa Fe debería descontarse de la deuda que el poder central mantiene con la jurisdicción en concepto de ese retroactivo, la cual fue cuantificada en el orden de los 50.000 millones de pesos.

¿Negociación en puerta?
La Pampa fue una de las jurisdicciones que luego de conocerse los fallos mencionados presentó una demanda ante la Corte en el mismo sentido, aunque al igual que el conjunto de las provincias aceptó los términos de la forma de pago hacia adelante.
Ello supone que aunque el máximo tribunal aún no se haya expedido en el caso puntual de La Pampa, dada la doctrina reciente, tarde o temprano todo terminará en un resultado favorable.
Y en este sentido no sería de extrañar que Nación esté evaluando encarar una negociación con el objetivo de que el gobierno pampeano reconozca como pago a cuenta de esa deuda las transferencias que eventualmente se hagan desde el poder central con la finalidad de solventar el costo de esas obras.
Este tipo de negociación no es nueva para la provincia de La Pampa, ya que no hace mucho el por entonces gobernador Oscar Mario Jorge, junto a quien por esos años ocupaba la cartera de Planificación Federal, suscribió un convenio bautizado como “Acta de Reparación Histórica”, por el que la provincia desistió del reclamo judicial que había iniciado tiempo atrás ante la CSJN por el perjuicio que ocasionó aquí la promoción industrial a las provincias cuyanas, a cambio de un conjunto de obras.